Carglass España ofrece a sus clientes un innovador producto para los parabrisas y lunas de vehículos, que funciona como repelente del agua de lluvia, hielo y nieve. Este tratamiento tiene un efecto hidrofóbico, haciendo que las gotas de lluvia apenas toquen la superficie y, en su lugar, forman “perlas” que ruedan rápidamente por el parabrisas hasta desaparecer.

Asimismo, este tratamiento evita la congelación de las superficies acristaladas en condiciones de baja temperatura o heladas, facilitando la retirada del hielo depositado en el cristal tratado. El resultado es una mayor visibilidad al volante, tanto en condiciones diurnas como nocturnas, sin necesidad de usar los limpiaparabrisas, sobre todo durante los meses de otoño e invierno.

De muy fácil aplicación, el tratamiento es también es muy resistente a la abrasión, por ejemplo, por la acción de limpiaparabrisas o sistemas de limpieza, llegando a mantener su efectividad durante un año o 15.000 kilómetros.

La aplicación de este tratamiento puede pedirse en cualquier centro de la red de Carglass España o mediante un taller móvil solicitando cita a través de la página web de Carglass.