Un taller ilegal de Ponteareas sigue abierto a pesar de que, en dos ocasiones, el Juzgado Contencioso-Administrativo número 3 de Pontevedra ha ordenado al Concello precintar este establecimiento hasta que no regularice su situación urbanística, informa La Voz de Galicia. Tras las respectivas condenas judiciales, el Gobierno envió a la Policía Local a cerrar la nave, pero, según varios vecinos, los empleados cortaron al precinto para continuar con su actividad.

“Precintamos el local a tiempo. Desconozco cuál es la situación en este momento, pero no pueden estar abiertos”, asegura el alcalde de Ponteareas, Xosé Represas, que reconoce que antes de la sentencia llevaban allí a arreglar algunos de los vehículos municipales, pero ahora desconoce si se sigue haciendo.

Por su parte, una empleada del taller indica que han presentado todos los papeles necesarios en el Concello y que allí le dieron permiso para reabrir. Es más, afirma que siguen reparando coches del ayuntamiento. Pese a reconocer que no tienen licencia de actividad, se escuda en que “el 90 % de las empresas que hay por esta zona no la tienen”.

La primera sentencia judicial que conmina al Concello a cerrar este taller mecánico se remonta a junio de 2015, tras una denuncia presentada por un matrimonio que vive al lado que se quejaba de ruidos “insoportables”, filtraciones en su casa y más problemas derivados del taller mecánico. El juez ordenó el cese provisional de la actividad hasta que se presentase el oportuno expediente sobre restitución de la legalidad urbanística. Talleres Besada decidió recurrir la sentencia, pero el Tribunal Superior de Justicia de Galicia desestimó el recurso, recoge el periódico gallego.

Después de que los vecinos afectados denunciasen ante la Policía Local que la empresa había reabierto en contra de la resolución judicial, el matrimonio denuncia que el Concello hizo oídos sordos, por lo que el abogado de la familia solicitó la ejecución de la sentencia al Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Pontevedra. El juez, por segunda vez, volvió a requerir al Concello a que precintase el taller. En caso de no hacerlo, el alcalde de Ponteareas sería sancionado con multas periódicas de 1.500 euros.