El acceso a Internet desde smartphones crece y las compras también. En torno al 80% de los usuarios busca información comercial, compara precios y consulta opiniones de otros usuarios. “Si aprovechamos el potencial de las nuevas tecnologías para mejorar nuestros servicios de reparación, ¿por qué no lo hacemos también para incrementar nuestras ventas y mejorar nuestra comunicación con los clientes?”, se preguntan desde la iniciativa Elige calidad, elige confianza (ECEC).

- Página web. Contar con una página web ya es imprescindible. Además de ser accesible a los potenciales clientes, se establecerá un punto de contacto con ellos y se les ofrecerá la opción de contratar los servicios del taller directamente. Los apartados y contenidos que deberá contener la web son la ubicación; los servicios y reparaciones ofrecidas; marcas con las que se trabaja; formulario de contacto; solicitud de citas; opiniones de clientes; y un blog con consejos de conducción, claves para identificar posibles averías, usos incorrectos, etc.

- Redes sociales. Según el Estudio Anual de Redes Sociales 2017 de IAB Spain, el 86% de los internautas de entre 16 y 65 años utiliza las redes sociales, lo que representa más de 19 millones de usuarios en nuestro país. Entre un 16-24% sigue a marcas, participa en concursos y habla de compras realizadas. El 52% reconoce haber sido influido por las RRSS en sus compras. Facebook sigue siendo la más popular entre los usuarios.

- Directorios. Es importante que los internautas localicen sin problema la ubicación del taller. Para ello, se debe dejar registrada correctamente en la ficha gratuita de Google MyBusiness la máxima información posible sobre el negocio: horarios, detalle de servicios, marcas, etc. Asimismo, en internet existen numerosos directorios de negocios de reparación.

- Comunicación directa con los clientes. A través de canales directos como WhatsApp, SMS o e-mail. Será la forma más rápida y eficaz de avisarles sobre cómo avanza la reparación de sus vehículos, cuándo están listos, si se prevé alguna demora en la entrega, etc.

- Boletines. Con la información recopilada tanto en el taller como en el resto de las herramientas digitales, se puede ir generando una base de datos de clientes para enviarles informaciones periódicas. Se pueden incluir consejos útiles y prácticos para el mantenimiento del vehículo.

- Recordatorios de mantenimiento. Se puede recordar a los clientes cuándo les toca pasar por el taller para poner a punto su vehículo. Con esto se aporta un valor añadido, se genera confianza en el negocio y el taller se asegura de que el cliente vuelve a visitarle.