Fabricar un coche requiere entre 70.000 y 90.000 piezas distintas y hasta medio millar de proveedores, recoge un artículo de La Voz de Galicia. Desde que Citroën se implantara en Vigo hace ya 57 años, ha surgido en la comunidad un tejido industrial compuesto por 113 proveedores capaz de suministrar casi todos los elementos que componen un vehículo. Pero también han aparecido una decena de nuevas y pequeñas empresas que están comenzando a paliar, con patentes gallegas, las carencias tecnológicas del sector.

Gracias a su agilidad y su capacidad innovadora, e impulsadas por aceleradoras, las startups tienen la oportunidad de hacerse un hueco en un sector liderado por grandes firmas. Las ideas que están en marcha en Galicia abarcan soluciones diversas para el coche del futuro; por ejemplo, la firma CABB 16 ha patentado un sistema de distribución ultraligero para coches eléctricos, mientras que Efitransa trabaja en la automatización y la optimización de carga de vehículos y componentes en medios de transporte polivalentes.

Por su parte, Flythings desarrollará un software facilitador del Internet de las Cosas en las plantas de producción; Humat está especializada en robótica colaborativa; Situm tiene una plataforma de localización en el interior de las fábricas; y VMS avanza en la fabricación de un vehículo de tres ruedas eléctrico.