Con una producción de más de 25 millones de juegos por año, Road House ofrece a sus clientes su know-how como fabricante de materiales de fricción y una completa gama de productos que cubre los usos y aplicaciones europeas, americanas, japonesas, coreanas y australianas con más de 2.000 referencias con diferentes niveles de acabado.

La empresa enumera en su blog cuáles son los pasos fundamentales en la fabricación de pastillas de freno:

El proceso de mezclado

Consiste en mezclar todos los componentes de manera homogénea, por lo que es uno de los principales pasos dentro del proceso de fabricación. Para lograr esa óptima homogeneización de la mezcla, el aparato mezclador dispone de un eje central que hace girar los componentes en forma de ochos, y en otro eje dos cuchillas batidoras que son las que van homogeneizando la mezcla.

Durante este proceso, uno de los factores críticos es el tiempo que los diferentes materiales pasen en el mezclador, ya que este periodo debe estar concretado dependiendo del tipo de fibras que se vayan a mezclar. Hay que tener en cuenta que cada fibra dispone de un tiempo de apertura, es decir, un periodo en el cual su longitud es la mayor posible. A partir de ahí, las fibras se van acortando con lo cual no realizarán correctamente la función de mezclado.

Prensado en caliente

La función del prensado en caliente es la de aglutinar los diferentes componentes. Por una parte, con la presión que se ejerce se consiguen una disminución del volumen pero, a su vez, con la temperatura se logra fundir las resinas para que estas fluyan por todo el material ligando los diferentes elementos.

En este proceso se realizan unos ciclos de prensado -la prensa actuará sobre las pastillas durante un determinado tiempo para, a continuación, permitir la salida de los gases-. Es en esta fase cuando los soportes se pegan al material de fricción por dos motivos principales: el soporte lleva impregnado una resina que consigue la adhesión del material; y hay unos huecos pasantes en los soportes cuya función es la de alojar el material de fricción que fluye para conseguir una completa fijación del material de fricción al soporte. El tiempo típico de prensado varía de 5 a 7 minutos según la fórmula empleada para permitir el curado en prensa de las resinas.

Curado

El proceso de curado tiene lugar en hornos y su misión principal es la completa polimerización de las resinas. De esta forma, se consigue una perfecta compactación del material, a lo que hay que añadir la pérdida del contenido todavía existente de volátiles. Este proceso también se realiza en función del tiempo y de la temperatura que se va alcanzando en las diferentes etapas; es decir, a las pastillas les afecta un ciclo de diferentes temperaturas en las cuales van pasando durante un periodo determinado.

Quemado

En esta última fase, al material de fricción se le somete a temperaturas de 650º C o superiores mediante una placa caliente. En este último proceso de quemado se elimina una gran parte de materiales orgánicos aún existentes,y la pastilla de freno adquiere sus características definitivas. Este es un proceso caro y delicado por lo que muy pocos fabricantes lo incorporan a sus procesos de fabricación. En Road House realizan el HPT (High Pressure Treatment) que consiste en someter a la superficie de la pastilla a un intercambio de calor (650º C) y una presión de 1 tonelada. Este proceso permite una mejor adaptación de la superficie de la pastilla a la del disco, además de aportar seguridad, ya que el rendimiento del producto en situaciones de alta demanda de frenada.

Operaciones de mecanizado

En esta fase las pastillas se rectifican para conseguir el espesor de material de fricción necesario, también es el momento de realizar catas, ranuras o chaflanes.

Puesta de accesorios

Llega el momento en el que se le añaden a las pastillas todos los elementos complementarios, tales como los muelles, resortes, avisadores,...

Marcado y estuchado

A las pastillas de freno ya solo queda marcarlas y estucharlas para poderlas distribuir a los diferentes clientes.