La junta de culata es un elemento esencial para el buen funcionamiento de un motor ya que se encarga de evitar que el líquido refrigerante entre en contacto con el aceite del motor y se mezclen durante el proceso de combustión. La junta debe encajar con los perfiles que hay sobre la culata, uniéndola herméticamente con el bloque del motor para garantizar la estanqueidad entre ambas partes.

El ciclo de vida de una junta de culata es largo ya que no suele sufrir averías. No obstante, Ajusa recomienda sustuir la pieza cuando esté deteriorada (roturas, deformación o junta quemada) para evitar averías graves en el motor.

El sobrecalentamiento del motor, con las consecuentes pérdidas de agua y refrigerante, es la principal causa del deterioro de la junta de culata. Cuando la temperatura del motor es superior a la que esta pieza es capaz de soportar, se producen pérdidas de agua, haciendo que la junta de culata se queme y deje de cumplir su función.

El sobrecalentamiento del motor puede estar provocado por la falta de líquido refrigerante. En estos casos, la junta se somete a temperaturas excesivas y la estanqueidad entre la culata y el bloque motor se debilita, haciendo que la culata se deforme. Este problema puede estar determinado también por un mal flujo del refrigerante en el circuito, por una bomba que no funciona adecuadamente o porque el termostato o el radiador esté en mal estado.

Por otro lado, Ajusa indica que la segunda causa más frecuente que provoca que la junta de culata se deteriore y, en este caso, se queme es el mal ajuste de la culata sobre el bloque motor. La culata debe estar perfectamente ajustada con el bloque motor pero sin que la junta pierda su elasticidad; de lo contrario, no absorbería la dilatación producida entre la culata y el bloque cuando el motor alcanza su máxima temperatura, provocando que la junta reciba continuos impactos y que los gases de combustión rebosen por el exterior del cilindro y produzcan quemaduras.

Respecto a los síntomas que pueden indicar que la junta de culata está deteriorada, Ajusa indica los siguientes: sobrecalentamientos del motor, pérdidas de líquido refrigerante, gotas de agua en la varilla del aceite, excesiva presión en el sistema de refrigeración, alto consumo de agua o aceite, pérdida de potencia y rendimiento del vehículo, humo blanco o gris claro en el sistema de escape, líquido refrigerante de color marrón y dificultades para arrancar el motor.

Cambiar la junta de culata requiere unos conocimientos específicos para evitar fallos en el montaje. Ajusa pone a disposición de clientes y usuarios vídeo-tutoriales en los que su experto explica paso a paso cómo realizar el montaje de la junta de culata. Se puede buscar el montaje de la junta de culata por el modelo del vehículo que interese.