El informe sobre los coches de carreras del futuro, encargado por Dunlop como parte del 'Dunlop Future Race Car Challenge', asegura que los pilotos podrán probar neumáticos inteligentes que se adaptarán a las necesidades del conductor y a la pista, lo que daría lugar a una nueva dinámica para los deportes de motor.

Los propios pilotos verán los cambios en los materiales, como los geles poliméricos, que permitirán a los neumáticos cambiar de forma y tamaño para adaptarse a la carrera y a la pista, incluso en las peores condiciones meteorológicas.

Si un neumático comienza a desgastarse, por ejemplo, se podrían activar una serie de capas de micropuntas en su superficie, aumentando de esta manera el agarre y reduciendo la resistencia en las curvas más duras.

El prestigioso futurólogo Ian Pearson, autor del informe, también cree que el grafeno será un material clave para el futuro en los deportes de motor, ofreciendo un elevado potencial para el rediseño de los neumáticos.

En su opinión, "los copos de grafeno podrían ser colocados en los neumáticos, no sólo para dar un excelente agarre, sino también para permitir que una mayor superficie del neumático esté en contacto con la superficie de la carretera".

El informe es el primer paso de Dunlop para explorar lo que deparará el futuro en los deportes de motor. En el lanzamiento del 'Dunlop Future Race Car Challenge', la marca anima a sus fans a compartir sus pensamientos e ideas sobre cómo los coches de carreras serán dentro de 125 años.

En la base de este estimulante proyecto de diseño colectivo, en el que cualquiera puede participar, está la verdadera herencia y el origen de Dunlop. "125 años atrás, un veterinario, John Boyd Dunlop, inventó el neumático sin ser un conductor o un ingeniero de automóviles", rememora Jean-Felix Bazelin, director general de Dunlop Motorsport.

"Creo que los neumáticos del futuro serán más inteligentes. Este neumático será capaz  de comunicarse con el piloto, el director de equipo, el coche y el público", vaticina a continuación.