Bosch, mediante el sistema Start/Stop en modo de 'conducción a vela', hace posible que el motor de combustión funcione largas distancias sin emisiones, sin ruidos y con poca resistencia. Esta innovadora tecnología apaga el motor de combustión durante la conducción, con lo que ya no se consume combustible.

El motor se apaga en el momento en el que el vehículo puede mantener su velocidad al rodar por inercia, por ejemplo, en una ligera pendiente hacia abajo. En el momento que el conductor pisa un poco el freno o el acelerador, el motor vuelve a arrancar.

Diversos tests de Bosch demuestran que durante el 30% de casi todos los trayectos largos no se requiere la fuerza del motor. Es decir, los vehículos pueden rodar por inercia durante más o menos la tercera parte de un trayecto.

En el Nuevo Ciclo de Conducción Europea no se tienen en cuenta estas fases, pero en la conducción real los conductores pueden ahorrar hasta un 10% de combustible. "El sistema Start/Stop con modo 'a vela' es muy rentable y se puede combinar con todos los motores de combustión. Además, reduce considerablemente el consumo", dijo Rolf Bulander, miembro de la Alta Gerencia de Robert Bosch GmbH.

La innovación se basa, en gran parte, en la ampliación del software sobre la base de las informaciones existentes de los sensores. Además, el motor de arranque Start/Stop está diseñado para un mayor uso y un nuevo arranque más rápido.

El coste de los componentes adicionales es comparablemente bajo y el sistema se puede integrar en casi todos los vehículos del mundo. No importa que se trate de un motor diésel de Europa, gasolina en América del Norte o de gas natural en Asia, del sistema se benefician los conductores y el medio ambiente, ya que la reducción del consumo de combustible se refleja también en menores emisiones de CO2.

En Alemania, por ejemplo, se vendieron en 2012 unos tres millones de vehículos de nueva matriculación. Según las estadísticas, el kilometraje rodado anualmente es de unos 11.500 kilómetros. Si cada coche nuevo emitiese tan sólo 10 gramos de CO2 menos gracias al modo de 'conducción a vela', el ahorro sería teóricamente de unas 30.000 toneladas de CO2 al año.

En algunos coches ya se puede realizar un modo de conducción por inercia 'light' a través de un mecanismo de transmisión de doble acoplamiento. Éste cambia automáticamente a punto muerto cuando el conductor deja de pisar el acelerador. Es cierto que el coche rueda por inercia, pero sigue consumiendo combustible por ir en punto muerto.

Bosch apuesta con sus sistemas Start/Stop por un motor totalmente apagado. La primera generación de este sistema apagaba el motor sólo cuando el vehículo se detenía. En el sistema Start/Stop ampliado ya se apagaba el motor cuando iba rodando para detenerse, por poner un caso, delante de un semáforo en rojo.

Sin embargo, en los coches equipados con un sistema Start/Stop con modo de 'conducción a vela', el motor se apaga cuando el conductor deja de pisar el acelerador o los frenos. De esta manera, se ahorra más combustible. Asimismo, como el motor está desacoplado, el coche puede rodar más tiempo.

"El Start/Stop con modo de 'conducción a vela' será, desde el punto de vista de Bosch, tan normal como el sistema de climatización", vaticinó Bulander.