El estudio Connected Car de TNS señala que el 20% de los propietarios de un coche conectado en España no saben que su vehículo tiene funciones de conectividad. Por otro lado, en Europa son cuatro de cada diez los que desconocen que su vehículo tiene funciones de conectividad.

Este desconocimiento es posiblemente fruto de la poca familiaridad con las características de un coche conectado que puede comprender desde sistemas de conexión y aplicaciones hasta navegación, pasando por sistemas de protección, de mantenimiento, de control, de estilo de conducción, de seguridad o características propias de vehículo eléctrico como la gestión de la batería.

El 16% de los propietarios de vehículos conectado afirma que no se le mostraron las funciones de conectividad en el proceso de compra, ya sea en la exposición del vehículo ni en la prueba de conducción.

Esto supone una oportunidad comercial perdida, ya que el 79% de los conductores afirma que el hecho que el coche tuviera funciones de conectividad tuvo algún tipo de influencia a la hora de tomar la decisión de decantarse por ese vehículo.

Además, se trata de servicios con buena experiencia de uso, pues seis de cada diez usuarios valoran muy positivamente su experiencia (muy buena o excelente), motivado principalmente por la facilidad de uso. También el 60% de los conductores opinan que las funciones de conectividad tienen un impacto positivo en su vida, muy por encima de la media europea (49%).