Llegado el horario de invierno, en el que se acortan las horas de luz natural, la iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), formada por los principales fabricantes de componentes de automoción de primer equipo, incide en la importancia del papel del sistema de iluminación de los vehículos como elemento clave para mantener la seguridad en las carreteras.

Al comparar las distintas tecnologías presentes en el mercado, ECEC mantiene que halógeno y xenon reducirán cuota de mercado de forma progresiva en favor de la tecnología LED. Según la iniciativa, el LED se impondrá al  sobre todo en el caso de faros con funciones adaptativas.

En este sentido, destacan por ejemplo que, en cuanto al haz de luz emitido, la óptica integrada del LED favorece una temperatura a color más blanca -a partir de 5.100 K-, lo que favorece un mayor contraste y una mejor visualización de la señalética vial. En comparación, en el caso del xenon, la temperatura a color en primer equipo suele estar por debajo de los 5.000 K. Si tenemos en cuenta que la temperatura a color de luz más óptima son los 5.600 K, la conclusión es que el LED ofrece mayor seguridad que el xenon en cuanto a la visualización de señales de tráfico y viales. Además, la posibilidad de disponer de varias fuentes de luz para una o varias de sus funciones según tipo de carretera, velocidad, ángulo de giro, obstáculos, etcétera, convierte al LED en una tecnología muy versátil, que permite aumentar el confort de la visibilidad del conductor.

En esta línea, los últimos desarrollos en materia de iluminación LED han llevado a que la iluminación se haya ido superando a sí misma en los últimos años, de la mano de recientes innovaciones como la multiplicación de los píxeles en LED, que supone un nuevo avance en la tecnología de iluminación del automóvil, a partir de la evolución del cristal líquido, que supuso un hito en movilidad conectada al mejorar la comunicación con el entorno y proporcionar una orientación precisa de la luz gracias a sus más de 30.000 pixeles, sin molestar a otros conductores y aumentando la seguridad. Así, mediante un control inteligente e individual, este nuevo sistema permite nuevas opciones de individualización y de comunicación entre el vehículo y el entorno, con nuevas funcionalidades como las marcas ópticas de carril, que contribuyen a incrementar la seguridad en circunstancias de visibilidad desfavorables de la carretera.

En cuanto a la vida útil y el consumo de cada sistema, el LED también ofrece mejores resultados frente al xenon y al halógeno: la vida útil del LED también se sitúa por encima de la del xenon y es diez veces superior al halógeno, y respecto al consumo, el del LED es hasta un 40% inferior al de una bombilla incandescente. En este sentido, el LED constituye la tecnología más adecuada para reducir emisiones contaminantes, pues consume menos combustible y, en consecuencia, genera menos emisiones.

Otro aspecto que hace del LED la opción más atractiva se vincula a la estética del vehículo, pues permite una mayor libertad de diseño para los fabricantes. De hecho, los faros delanteros se han convertido en la principal seña de identidad de marcas y modelos.