Ser fino tiene sus ventajas y Fuchs entiende por fino una menor viscosidad, al menos cuando se trata de aceites de motor. En este texto, la empresa reflexiona sobre los aceites finos y la lubricación en los vehículos comerciales pesados en general para explicar sobre cómo reducir el desgaste y conseguir un menor consumo de combustible.

- Los aceites finos se recomiendan también en vehículos pesados. Pensar que los aceites con mayor viscosidad deben ser utilizados en su flota de vehículos comerciales pesados, no es correcto. Todo lo contrario, un aceite de viscosidad 5W ó 10W proporciona mejor lubricación que un aceite con viscosidad 15W. El aceite más fino alcanza rápidamente todos los componentes que requieren ser lubricados y lo hace con mayor eficacia que un aceite más viscoso o grueso. Esto evita un desgaste extra en el arranque, por lo que reducir el desgaste contribuye a un menor consumo de combustible.

- El aceite es importante para los sistemas de control de emisiones. Los aceites adaptados y adecuados para los actuales motores garantizan la vida de los sistemas de control de emisiones en vehículos pesados, maquinaria de construcción y agricultura. El aceite adecuado reduce el riesgo de obstruir los filtros de partículas diésel (DPF), con el consiguiente elevado coste.

- El nivel de viscosidad afecta al arranque. En un motor de camión, cada grado de viscosidad mejora la fluidez del aceite en 5 grados. Así que en un día de invierno realmente frío, un aceite de 5W mejora la fluidez en 10 grados en comparación con un aceite de 15W.

- El aceite fino mejora la economía. Con un aceite de motor más fino, evitamos mantener el motor en marcha al ralentí en días fríos, puesto que un aceite menos viscoso mejora la capacidad de arranque y no afecta al desgaste del motor. Y, por supuesto, el no mantener el motor en marcha, es una buena noticia para su economía y para el medio ambiente.

- El flujo de aceite en un motor de camión se mueve rápidamente y por un largo camino. El aceite cubre una distancia de 9,5 metros mientras recorre todos los rincones y ranuras de un motor. En consecuencia, es crucial que no haya hollín y oxidación, incrementando la viscosidad y por consecuente reducir el flujo del aceite. Debido al flujo constante, cada componente del motor es bañado y lubricado por 135 litros de aceite por minuto.

- Es importante cambiar refrigerante/anticongelante regularmente. Sólo con mantener el nivel de refrigerante no es suficiente: es muy importante cambiarlo en su totalidad regularmente. Para los mejores refrigerantes, la regla general es drenar el sistema completamente y cambiarlo cada 3-5 años. Pero para un refrigerante de menor calidad, lo ideal es cambiarlo completamente una vez al año para asegurar que el paquete de aditivos mantenga a raya la corrosión y la formación de depósitos en el sistema de refrigeración, protegiendo a su vez juntas y manguitos y asegurando la vida útil de la bomba de circulación. En definitiva, evitar averías.

- La exigencia sobre los requisitos del aceite de motor se ha incrementado notablemente. Los requisitos relacionados con las emisiones en los vehículos pesados han aumentado drásticamente en los últimos 30 años. Gracias a ello, los óxidos de nitrógeno han sido reducidos hasta en un 90%. Esto se ha logrado gracias a los importantes cambios en la fabricación y concepción de los motores, lo que a su vez ha llevado también a requisitos más estrictos en los aceites de motor. Éstos tienen que ser capaces de hacer frente a un entorno cada vez más difícil y salvaguardar la vida de los equipos de post-tratamiento, principalmente el filtro de partículas diésel (DPF).

- Aceites diferentes marcan un ahorro en la caja de engranajes y en los ejes traseros. En el eje trasero o en la caja de engranajes, también los aceites más finos ayudan a reducir el desgaste, mientras que el consumo de combustible se reduce gracias a la baja viscosidad en el sistema de transmisión.