Los limpiaparabrisas son un elemento fundamental de seguridad del vehículo, pues afectan a la visibilidad en condiciones meteorológicas adversas. Recuerda que el 82% de los accidentes se producen en condiciones adversas de visibilidad. Si usas gafas seguro que en alguna ocasión se han mojado o empañado, reduciendo tu visión, o, si no las usas, después de una fuerte tormenta puedes comprobar cómo los cristales de tu casa han quedado realmente sucios. Entenderás, entonces, la importancia que tienen las escobillas o limpiaparabrisas de tu vehículo para garantizarte la mejor visibilidad en todo momento durante la conducción, ya que permiten anticipar situaciones de riesgo y disminuir la fatiga gracias a una mejor visibilidad.

Cuando circulamos estamos expuestos a innumerables imprevistos: peatones que irrumpen en la calzada, una parada repentina, un semáforo que cambia de color… Ver y actuar con rapidez resulta básico. Además el 18,4% de los accidentes mortales se producen bajo condiciones atmosféricas adversas (niebla, lluvia, granizo, nieve…) y los días de lluvia el número de colisiones de tráfico aumenta, de media, un 15%. Para circular en perfectas condiciones de visibilidad es necesario tener los limpiaparabrisas en perfecto estado, revísalos periódicamente y cámbialos una vez al año para asegurarte un funcionamiento correcto y recuerda controlar periódicamente el nivel de líquido limpiaparabrisas.

Para eliminar el vaho interior del parabrisas, además de mantener el filtro de habitáculo en buenas condiciones, utiliza el aire acondicionado (aunque la mayoría de los vehículos ya incluyen un botón de «desempañado» que actúa sobre el sistema de climatización para que salga aire caliente y seco hacia el parabrisas, y que también ayuda a eliminar la humedad ambiente del interior del vehículo para evitar que vuelva a formarse vaho).

Y para terminar, desde ASER y Elige Calidad, Elige Confianza presentan algunos consejos para que el sistema limpiaparabrisas de tu coche esté siempre en perfectas condiciones:

  • Nunca utilices productos químicos que puedan dañar las láminas de goma
  • No pases paños sobre las láminas de las escobillas para limpiarlas ya que eliminarás la capa de material de protección
  • Asegúrate siempre de que hay anticongelante en el líquido limpiaparabrisas para evitar que la lengüeta de goma de la escobilla se congele y se rompa
  • Si durante las noches de invierno con fuertes heladas o nevadas tu vehículo permanece estacionado en el exterior, levanta las escobillas o pon una hoja de plástico o cartón entre estas y el parabrisas
  • No pongas nunca en marcha las escobillas cuando el parabrisas esté congelado ni lo hagas en seco usando el limpiaparabrisas para limpiar la suciedad del cristal
  • Sustituye las escobillas una vez al año. Es la mejor forma de garantizar que funcionarán de forma eficaz en todo momento. Lo ideal es hacerlo en otoño, antes de que comience la época de lluvia, frío, hielo y nieve
  • Acude siempre a un taller de confianza y apuesta por las marcas de fabricantes de primer nivel, porque son las únicas que te garantizan la seguridad y el confort visual necesarios para sacar el máximo rendimiento a tu vehículo
  • Y para saber más sobre sistemas limpiaparabrisas puedes consultar las “Lecciones de Confianza” o las “Historias basadas en hechos reales” de la plataforma “Elige calidad, elige confianza”.