La Asociación Talleres Reparación de Vehículos de Zaragoza (Atarvez) quiere hacer llegar unos breves consejos sobre los puntos a tener en cuenta en el vehículo antes de salir a la carretera. Entre ellos destaca la visita a nuestro taller de confianza con suficiente antelación para garantizar un viaje perfecto. “Durante estas fechas los talleres se encuentran con más ocupación y concertando una cita, evitaremos que lo encontremos lleno el día que pensábamos o, en el peor de los casos, si se detecta una avería cuya reparación es necesaria que no dé tiempo material a solucionarla”.

- Neumáticos. Deben estar en perfectas condiciones sin grietas no golpes y por supuesto con el dibujo suficiente (mínimo 1,6 mm.). Además. el alineado de la dirección y el contrapesado de todos ellos garantizan su durabilidad. No hay que olvidar revisar la presión ni comprobar el buen estado de la rueda de recambio. Ante todo debe primar la seguridad y tener en cuenta que son el punto de contacto y agarre del vehículo con el asfalto.

- Motor. El aceite debe estar en su nivel y los filtros, tanto el de aceite, el de aire y el de combustible también deben revisarse o ser sustituidos. Otro punto muy importante es el líquido refrigerante, ya que las temperaturas serán muy altas y los esfuerzos a los que se verá sometido por los desplazamientos largos, hacen que este fluido sea vital y haya que revisar no se presenten fugas en el circuito. Se recomienda su renovación cada dos años ya que va perdiendo sus propiedades y su capacidad de refrigeración. La mayoría de motores modernos trabajan en una zona de 100º C.

- Frenos y suspensión. Los frenos no deben presentar ruidos ni vibración al frenar, tampoco fugas del líquido hidráulico del sistema por ningún sitio. En cuanto a la suspensión, unos amortiguadores en mal estado o que presenten fugas nos pondrán en un grave aprieto en una situación de emergencia o ante un imprevisto, alargando considerablemente la frenada o, incluso, haciendo que perdamos el control de nuestro vehículo.

- Climatización. Con las olas de calor o sin ellas dependiendo del destino, el aire acondicionado se vuelve imprescindible. No se trata simplemente de confort. Conducir sin él conlleva fatiga con pérdida de reflejos. Revisar la carga de gas del equipo y sustituir el filtro de habitáculo garantiza un buen funcionamiento.

- Iluminación. Aunque en esta época del año haya más horas de luz, toda la iluminación del vehículo debe estar en perfecto orden de funcionamiento. Necesitamos ver y ser vistos, es la manera de comunicarnos con el resto de conductores.

- Escobillas y Limpiaparabrisas. Las tormentas de verano suelen ser momentáneas e intensas. Por ello, las escobillas delanteras y traseras deben barrer la superficie del cristal sin dejar rastros ni marcas que impidan conducir cómodamente y ver de manera nítida. Se pueden limpiar con cierta frecuencia para eliminar suciedad adherida y se aconseja cambiarlas cada año. Con respecto al limpiaparabrisas, muy importante asegurarnos que los eyectores no están obstruidos y de llevar suficiente líquido limpiador en su depósito.

- Previsión. Mirar el tiempo, el estado del tráfico, dónde se puede parar y cuánto va a costar llegar son operaciones que hoy se pueden hacer desde el teléfono móvil. Dedicarle unos minutos a esta tarea también es importante, junto con revisar que se lleva a mano y en orden la documentación del vehículo en la guantera, los triángulos de avería en el maletero y recordar que el chaleco reflectante se debe llevar puesto al bajar del vehículo en caso necesario.

- Respeto en la vía. Hay que respetar la distancia mínima de seguridad de 1,5 metros, sin cometer la imprudencia de adelantar con prisas o nervios. Igualmente, si somos peatones, paseamos con amigos en bicicleta o vamos a trabajar los campos, hemos de tener la misma consciencia y respeto con el resto de usuarios. Circularemos por el arcén, indicaremos con suficiente antelación nuestras maniobras, portaremos las señalizaciones adecuadas y obligatorias cumpliendo la normativa DGT.