El Grupo Bosch en España, a raíz de una reciente actuación de la Policía Nacional, alerta a sus clientes sobre la necesidad de extremar las precauciones ante cualquier indicio sobre posibles "chollos" que se comercialicen fuera de los canales habituales de Bosch en nuestro país.

Esta intervención, realizada en la provincia de Valencia, supuso que se requisasen diferentes equipos falsos de diagnosis de vehículos, así como software pirata de distintas marcas, que se vendían fraudulentamente.

En el caso concreto de los productos de automoción, Bosch forma parte de CAPA (Comisión Antipiratería para el Automóvil), cuyo objetivo es descubrir y denunciar ante las autoridades competentes cualquier fraude relacionado con la piratería y la competencia desleal en el automóvil.

Asimismo, Bosch recuerda que la utilización de estos equipos ilegales no sólo implica una vulneración de los derechos de propiedad industrial, sino que, además, supone un grave riesgo para la seguridad de los vehículos y, a la larga, de los usuarios.

Dichos equipos utilizan un software no original, lo que motiva desperfectos y desconfiguraciones al no garantizar la correcta comunicación con el vehículo. En este sentido, resulta especialmente peligrosa la manipulación de sistemas de seguridad, como el airbag, que puede llegar a provocar lesiones a los pasajeros.

Bosch, que el pasado ejercicio invirtió cerca de 4.800 millones de euros en I D y registró cerca de 4.800 patentes en todo el mundo, reconoce que la piratería en el sector del automóvil se ha convertido en un grave problema que afecta negativamente a las inversiones de las marcas en I D y genera la destrucción de empleo, además de inseguridad para los conductores.