La Cámara de Comercio y Femete, en su apuesta por implantar el uso empresarial de las nuevas tecnologías, facilitar la seguridad y confidencialidad en las transacciones comerciales y en las relaciones con la administración a través de  la Red, han firmado un acuerdo que facilita el acceso de las pymes del sector al certificado digital Camerfirma. Este servicio permite la gestión telemática de las operaciones empresariales con las máximas garantías de seguridad.

De esta manera, tras la firma del convenio entre el presidente de la Cámara, Ignacio González Martín, y el presidente de Femete, José Luis García Martínez, esta patronal, que agrupa a unas 1.200 empresas y autónomos de los sectores del metal y de las nuevas tecnologías, se convierte en la primera organización empresarial de Canarias que puede operar como Punto de Verificación Presencial.

La Cámara, en su labor de apoyo a las empresas del archipiélago, actúa como autoridad de registro para Camerfirma, que es uno de los principales prestadores de servicios de certificación de España. Desde su creación ha emitido más de 167.000 certificados digitales, de los cuales alrededor de 8.000 corresponden a empresas canarias.

A partir de ahora, la Cámara cede parte de sus atribuciones a Femete para que sus compañías asociadas puedan tramitar telemáticamente muchos de los documentos que deben presentar ante las administraciones, como son el pago de impuestos, declaraciones de la renta, la consulta de deudas tributarias o la presentación de los partes de accidentes laborales. Además, el certificado les permite también firmar con total seguridad cualquier documento o factura electrónica, gestionar compras y realizar contrataciones electrónicas.

Con la distribución de los certificados digitales,  Femete no sólo quiere potenciar las comunicaciones entre las empresas y los autónomos con las administraciones públicas en Canarias, sino también contribuir a mejorar la gestión con un sistema que, además de asegurar la identidad y confidencialidad de las partes, supone un ahorro de tiempo y dinero. De este modo, una empresa que quiera realizar una compra o venta a otra de cualquier país, podrá firmar el contrato vía Internet, sin necesidad de presencia física y siempre con la garantía de que los firmantes son quiénes dicen ser.