Corve, Asociación de Empresarios de Automoción y Náutica de la Provincia de Girona, lleva años destinando esfuerzos en la lucha contra el intrusismo en la posventa automoción. De hecho, esta colaboración con las diferentes administraciones ha sido clave para identificar las prácticas irregulares.

La asociación ha comunicado al Seprona de la Guardia Civil que cuenta con competencias en materia de control medioambiental, para comprobar y realizar la correspondiente denuncia de las infracciones detectadas a cada una de las administraciones competentes: inspección de trabajo, industria, etc.

En el caso que haya una sospecha fundada de trabajadores irregulares o ausencia de alta, la patronal se lo trasladará a la Inspección de Trabajo, quien se ocupa de comprobarlo.

Sin embargo, muchas veces llegan denuncias con información insuficiente que identifique la actividad, por lo que Corve ha decidido contratar detectives privados. El objetivo de la asociación es intensificar la búsqueda de actividades ilegales: talleres de reparación de vehículos, reparación, invernaje y mantenimiento de embarcaciones.

Esta decisión no es sólo por la competencia desleal hacia los propios asociados, sino por el perjuicio ambiental que ocasionan estas actividades que están fuera del control de la red de recogida de residuos. Prueba de ello son los recientes vertidos descontrolados de residuos de neumáticos así como otros de vehículos en lugares de las comarcas gerundenses.