La posible liberalización de la inspección técnica de vehículos mantiene a las partes enfrentadas, mientras el Gobierno sigue sopesando los pros y los contras de cualquier decisión. Por un lado, empresas como la alemana Dekra han criticado la falta de competencia y de un análisis profundo de la legislación vigente, que establece la incompatibilidad para empresas que ofrezcan servicios de peritaje, como la compañía alemana, líder de varios mercados europeos pero a quien se le han denegado los permisos para abrir sus primeras cuatro estaciones en el Sur de Madrid. En el mismo sentido también se ha manifestado la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), alentando la liberalización del servicio.

 

Por su parte, Aeca-ITV, la asociación que aglutina a las empresas que prestan servicios de ITV en España, alerta de que liberalización total del mercado pondría en peligro la seguridad vial y la calidad medioambiental. Para Aeca-ITV, la apertura total del mercado provocaría el riesgo de "aumentar la concentración en las zonas más rentables en detrimento de las zonas más despobladas, en especial en inspecciones complejas y poco rentables, como la de los vehículos pesados, agrícolas, transporte escolar, reformas". Además, Aeca-ITV lamenta las críticas de falta de competencia por parte de Dekra, "una empresa que controla el 70% del mercado alemán", recordando que en España hay 400 centros de ITV controlados por 82 empresas.