La raquítica recuperación de la economía española, que una mayoría de medios se ha apresurado a confirmar, no solo no será capaz de crear empleo neto, sino que tampoco podrá evitar que continúe la destrucción de puestos de trabajo, eso sí, a un ritmo menor.

Esto es lo que opinan los expertos del Servicio de Estudios del BBVA, en cuyo informe 'Situación España' del cuarto trimestre destacan la consolidación de algunas tendencias observadas en el semestre anterior, como la disminución de la incertidumbre por las menores tensiones financieras europeas; el elevado volumen de exportaciones, sostenido en el tiempo, que se habría traducido parcialmente en demanda interna de maquinaria y equipo; y finalmente, una suavización de la consolidación fiscal gracias a la relajación de las exigencias de la Comisión Europea.

Desde una posición más política, el BBVA reafirma su apoyo a las reformas emprendidas por el Gobierno. Así, aplaude el envío a las Cortes del anteproyecto de ley que reducirá la cuantía de las pensiones, además de la aprobación de la Ley de Emprendedores, de la que opina, en línea con el Ejecutivo, que reducirá los costes de las empresas, mejorará su liquidez, promoverá la iniciativa emprendedora y mejorará su financiación.

En el capítulo de las reformas pendientes se encontrarían: mejorar el sistema impositivo, disminuir el coste de la energía y promover una mayor competencia en sectores que limitan la competitividad del sector productivo español. Cuanto más intensas sean estas reformas más rápida será la recuperación, mayor el crecimiento potencial y menor la tasa de desempleo.

Para este último asunto, no hay sin embargo buenas noticias. Según el Servicio de Estudios del BBVA, el principal problema que continúa enfrentando la economía española no es el del desempleo, sino el de la dualidad en el mercado laboral. Vaticina que, en las actuales circunstancias, es probable que la recuperación traiga un nuevo aumento de la temporalidad.

Con todo, el escenario para el futuro inmediato implica que el PIB termine 2013 con una caída promedio del -1,3% y que en 2014 crezca el 0,9%. Así, se mantiene la expectativa de una recuperación moderada, donde la economía española irá de menos a más. De hecho, según el BBVA, los indicadores disponibles a la fecha de cierre de esta publicación apuntan a que la economía estaría creciendo alrededor de un 0,3% durante el cuarto trimestre del año.