El optimismo del ministro Cristóbal Montoro en su intervención en la Cámara Baja contrasta con el agridulce parecer de las principales asociaciones de autónomos, que coinciden en criticar el considerable retraso con el que llega esta ley, además de las dudas sobre su eficacia expresadas por la casi totalidad de la oposición.

Es cierto que el nuevo texto legislativo recoge antiguas aspiraciones del colectivo de autónomos, como evitar el ingreso del IVA en Hacienda hasta haber cobrado la factura, o un mejor tratamiento fiscal en los rendimientos netos en la declaración del IRPF, incluso la exención completa de este impuesto en el caso de la capitalización de la prestación por desempleo.

Sin embargo, la mayor parte de los grupos parlamentarios creen que la ausencia de medidas estructurales para facilitar la contratación o para la reducción de sus costes laborales, dejan coja esta ley tras casi dos años desde que el Gobierno prometiera su elaboración.

La ley no contempla algunas propuestas que se barajaron durante la elaboración del borrador y su posterior trámite parlamentario, como por ejemplo la creación de un marco de contratación especial para las startups que reduzca sus costes laborales, con la inclusión de un modelo de retribución similar a las 'stock options' (o 'acción de emprendimiento') que atraería 'talento' a las iniciativas de los emprendedores.

El 'olvido' de un tratamiento real del grave problema de la financiación del emprendimiento es otro de los temas en el que coinciden las críticas de las principales asociaciones sectoriales. Así, a falta de la cascada de interpretaciones que se esperan en los próximos días, las organizaciones más madrugadoras como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), CEAT, CEPYME, la Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (OPA) y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), se han apresurado a saludar la nueva ley pero, con bastantes "peros".

En este sentido, el presidente nacional de OPA, Camilo Abiétar, si bien ha aplaudido que el emprendedor no pueda perder su vivienda habitual por deudas empresariales, ha advertido que esto supondrá un nuevo problema para el pequeño empresario o autónomo que acuda a las entidades financieras para solicitar un crédito, debido a que "antes podía presentar su vivienda habitual como aval, mientras que ahora, al no existir esta posibilidad, puede conllevar que los bancos no concedan el crédito al autónomo que lo solicita".

Abiétar va más lejos y reclama que los problemas del colectivo "se deben abordar con políticas más ambiciosas que fomenten el consumo, luchen contra la economía sumergida y la competencia desleal y corten de raíz la elevada morosidad que tienen las administraciones públicas".

Por otro lado, para Sebastián Reyna, secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), el texto legislativo "no cubre todas las expectativas que se habían creado, ya que deja muchos aspectos sin resolver o con soluciones no del todo satisfactorias, introduciendo además temas conflictivos, como los cambios en la Ley de Extranjería que no deberían formar parte de esta Ley".

La nueva norma "pierde la oportunidad" de crear un sistema de financiación flexible a través de microcréditos, "tal y como había propuesto UPTA", subraya Reyna, quien también asegura que hubiera sido "el complemento más adecuado para otras medidas sociales de apoyo a los jóvenes emprendedores".

Reyna también señala que la responsabilidad limitada del trabajador autónomo, y por lo tanto la promoción de la segunda oportunidad, "dista mucho de responder a las necesidades reales". Queda limitada a la vivienda habitual y se exceptúan las deudas con garantías reales (bancos) y las que provienen de derechos públicos (Hacienda y Seguridad Social).

Asimismo, para Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), se ha dado "un importante paso adelante para facilitar el emprendimiento, que permitirá que emprender sea más sencillo, más seguro y menos costoso".

A pesar de esto, señala que "la asignatura pendiente es el crédito. Para el 80% de los nuevos emprendedores los banqueros son sus padres, su familia o sus amigos, ya que encontrar apoyo en el sistema financiero actual es imposible".

En relación a la segunda oportunidad, se debería haber dado un mayor paso para que se garantizase que los autónomos emprendedores que inician una actividad y fracasen en ella pudieran tener más facilidades y apoyo tanto para volver a levantarse e intentarlo de nuevo como para no perderlo absolutamente todo.

No obstante, y a pesar de las críticas, el ministro Montoro ha señalado que, con esta ley, España cuenta con un nuevo procedimiento para promover la cultura emprendedora, reducir los costes y fomentar la actividad exterior. En cualquier caso, antes de un año será imposible saber con certeza la bondad de la que se ha pretendido 'reforma estrella' del gobierno de Mariano Rajoy.