El Salón del Vehículo de Ocasión, que celebrará su decimoséptima edición entre el 24 de mayo y el 2 de junio, es el mejor termómetro del buen momento que vive el mercado de ocasión, como recogen los datos que presentó la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam) el pasado día 13 en el recinto ferial de Ifema.

Según dicha patronal, promotora del certamen, las ventas de vehículos de ocasión estarán este año alrededor de las 1.642.000 unidades, lo que supone un crecimiento del 4,1 % con respecto al curso anterior. En los cuatro primeros meses de 2013, las ventas crecieron un 8,9 %, con 558.054 unidades.

El presidente de Ganvam,  Juan Antonio Sánchez Torres, confirmó que la relación de ventas vehículos de ocasión-nuevos repetirá su marca histórica de 2,3 a 1 debido, sobre todo, a la caída del mercado de nuevos, que despedirá el año una vez más en 700.000 unidades, con un retroceso acumulado del 56,7 % desde 2007.

De esta forma, España gana posiciones en Europa y adelanta a Alemania, cuyo ratio de ventas de usados se sitúa en 2,2 unidades. Los puestos de cabeza los mantienen países con mayor madurez y tradición en el vehículo de segunda mano como Reino Unido (3,6), Francia (2,7) o Italia (2,6).

Para Ganvam, este ratio de estabilidad muestra que el mercado español de segunda mano está cogiendo también cierta potencia como fuente de negocio para las redes de concesionarios, a pesar de que sigue siendo todavía "cualitativamente mejorable" ya que el 47 % de las operaciones se corresponden con vehículos de más de diez años.

El difícil contexto económico y la falta de financiación ha convertido al vehículo de ocasión en "protagonista forzado de esta larga crisis" y, muy especialmente, al vehículo mileurista, que tiene su nicho de mercado en las ventas entre particulares. En la actualidad, el 67,5 % de las operaciones a título privado se hacen con vehículos de más de diez años y muy bajo precio, lo que explica su incremento (17 % hasta abril).

Señalar que el mercado del VO sigue polarizado entre los vehículos de más de diez y los de menos de tres, que acumulan un crecimiento del 33,1 % debido a los efectos indirectos del PIVE-2. Ganvam recuerda que su exclusión de este programa, que incentiva con hasta 2.000 euros al vehículo nuevo, desposicionó en precio a los seminuevos, obligando a concesionarios y compraventas a empujar su venta para evitar su depreciación.

En palabras de Sánchez Torres, "el vehículo de ocasión debería de haber entrado en el PIVE-2 y además haberlo hecho ampliamente, esto es, dando cabida a los usados de hasta cinco años como ocurrió con los planes Prever y 2000E, que tan eficaces fueron para renovar nuestras carreteras con vehículos jóvenes y más eficientes".