Sigue empeorando el dato de emisiones de CO2 después de haber experimentando aumentos en los dos últimos ejercicios. Así, en el primer semestre de 2019, las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos vendidos en España se situaron en 118 gramos por kilómetro recorrido, un 1,7% más respecto a la media del mismo periodo del año pasado, según datos de la consultora MSI para Faconauto.

La caída en las matriculaciones de los coches diésel de última generación que emiten menos CO2 que los de gasolina, y que suponen ya sólo un 28,3% del mercado, es la clave que explica este incremento, a juicio de la patronal de los concesionarios. Las ventas de coches diésel cayeron un 27,9% hasta junio, mientras que las de gasolina se incrementaron un 5%, suponiendo el 62,4% de todas las adquisiciones.

Por su parte, los eléctricos han representado el 0,8% de las matriculaciones en lo que va de año, mientras que los híbridos (gasolina o diésel/motor eléctrico) suponen un 8,1% y los híbridos a gas (GLC y GNC), un 0,3%.

A pesar de que se está estrechando la diferencia, los motores diésel emiten todavía hasta un 20% menos de CO2 que los equivalentes de gasolina, por lo que, según Faconauto, el descenso en sus matriculaciones, junto al repunte de los de gasolina, explica el mal dato de emisiones medias en lo que va de año.

La patronal indica que la última generación de vehículos diésel puede jugar “un papel importante” para alcanzar los objetivos climáticos y la descarbonización del transporte en el futuro cercano. Los países de la Unión Europea han llegado a un acuerdo para reducir las emisiones de dióxido de carbono de coches y furgonetas en un 35% en 2030.

Dentro de su Hoja de Ruta para el periodo 2020-2025, Faconauto ha propuesto poner en marcha un Plan Nacional de Impulso a los Vehículos de Bajas Emisiones al que se destinarían 1.500 millones de euros para promover su adquisición, así como para la instalación de puntos de recarga.

“La llegada real al mercado de los vehículos de bajas emisiones será clave para lograr reducciones significativas de CO2, pero pasa por la disponibilidad de la infraestructura de recarga”, ha indicado el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez. “Al respecto, el liderazgo de las Administraciones Públicas, de la mano de iniciativa privada, para intensificar las inversiones en infraestructuras no está siendo suficiente, a pesar de ser determinante, como sí ocurre en otros países de nuestro entorno”.

Todo apunta, según el presidente, “a que la llegada del vehículo eléctrico se acelerará impulsado por las exigencias medioambientales europeas, pero al mismo tiempo las tecnologías de combustión son todavía el presente y hay que trabajar con ellas para asegurar nuestra movilidad en este periodo de transición”.