Los ministros de economía francés y alemán han formalizado un acuerdo para dar forma a una industria europea para el suministro de baterías para coches eléctricos. Los términos de esta alianza se reflejan en una hoja de ruta dirigida a desarrollar en Europa las tecnologías actuales y futuras que le permitan competir en el mercado con los grandes fabricantes asiáticos que lo dominan en la actualidad.

El convenio fue presentado por el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire y su homólogo alemán, Peter Altmaier. El primer paso que se refleja en la estrategia definida por ambos gobiernos es el establecimiento de una lista de consorcios que debería estar definida a finales del primer trimestre de 2019, para ser enviada a la Comisión Europea y acceder al Foro Estratégico para Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI).

Francia aún no ha anunciado el presupuesto que dedicará a este sector en los próximos años. Mientras, el gobierno alemán ya ha aprobado la inversión de 1.000 millones de euros hasta 2022 para la investigación y desarrollo de celdas de baterías por parte de sus empresas. Los consorcios que serán enviados a la Comisión Europea son los formados por la francesa Saft, la alemana Siemens y la belga Solvay y las alemanas BASF, Varta y la filial del fabricante alemán Ford-Werke.