Andalucía concentra actualmente más del 30% de los talleres ilegales que operan en España, lo que supone alrededor de 3.000 negocios posventa que actúan al margen de las reglas del mercado, sin atender a los criterios técnicos de calidad de Industria y Consumo y sin cumplir las obligaciones con Hacienda, la Seguridad Social ni la normativa medioambiental, según la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).

 

Esta competencia "desleal", opina la patronal, surgida al calor de un consumidor hipersensible al precio, y agrava la ya de por sí difícil situación que atraviesa el sector de la posventa debido a factores coyunturales como el envejecimiento del parque, lo que supone menos reparaciones y de menor cuantía, al ceñirse los pasos por el taller a las averías imprescindibles.

Para Ganvam, "esto explica que, en términos generales, sólo en el último año el volumen de reparaciones experimentara un descenso del 6% - principalmente, en aquellas relacionadas con carrocería y mantenimientos -, provocando que la actividad de la posventa perdiera peso en las cuentas de resultados de las redes de distribución al aportar a la concesión únicamente el 22% de los ingresos, cuatro puntos menos que en 2013".