La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) considera que el escudo económico presentado el 17 de marzo por el Gobierno es “un paquete básico” al que, 'a priori', “le falta consistencia para insuflar la confianza necesaria que las pymes de la distribución necesitan, en un momento en el que la crisis del coronavirus frenará en seco la actividad del sector automoción”.

A la espera de conocer el texto definitivo del Real Decreto, la patronal de la distribución valora la movilización de 200.000 millones de euros para apoyar a familias, trabajadores, autónomos y empresas en una crisis sanitaria sin precedentes, pero considera que facilitar el endeudamiento del tejido empresarial garantizando el flujo de crédito es una medida”estética”. Sin ingresos no ve posible cómo las pymes, que no tienen el músculo financiero de las grandes corporaciones, puedan responder a las líneas de avales.

En este sentido, Ganvam echa en falta un fondo extraordinario que garantice el flujo de caja, ya que “la cadena de solidaridad -a la que apelaba el presidente del Gobierno para superar los efectos del coronavirus- no parece una solución eficaz para poder enfrentarse a los gastos fijos mensuales, a pesar de la certeza que ha mostrado en la 'temporalidad' de la crisis”.

Por otro lado, si bien Ganvam valora la intención de agilizar la tramitación de los expedientes temporales de regulación de empleo (ERTEs) -y de nuevo a la espera del documento definitivo para poder valorar más detalles-, teme que no puedan materializarse con la rapidez necesaria ante la avalancha de peticiones que van a producirse.

Según el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, “este escudo social y económico que se ha presentado con tanta grandilocuencia, me parece en realidad lo mínimo que se podía ofrecer en una situación como la que estamos viviendo”.