Los SRI son mecanismos ideados para la protección de los niños cuando éstos se desplazan dentro de un coche. Están calibrados con arreglo a la altura, edad y peso del pequeño y son adaptables a cada etapa de su crecimiento, a fin de garantizar su seguridad. Esto requiere, según explica CNAE, emplear la silla o capazo adecuado, colocarlo dentro del vehículo en la posición determinada por la normativa y aplicar los sistemas de sujeción necesarios.

Por esta razón, las sillas de coches para niños están divididas por grupos. No obstante, antes de adquirir una, se debe observar si es adecuada al tipo de coche de que se dispone y si queda bien fijada, bien sea con el cinturón o con el sistema Isofix, un mecanismo de seguridad con el que la silla está sujeta al asiento.

Actualmente, la seguridad infantil en materia vial está regida por dos normativas que conviven de forma paralela. La más antigua es la ECE R44/04, vigente desde 1982, y la otra es la ECE R129, más conocida como i-Size, en vigor desde 2013. Ambas velan por la seguridad infantil y seguirán conviviendo por un tiempo hasta que se derogue la primera.

Presentan algunas diferencias. La principal de ellas es que la ECE R44/04 determina la elección de la silla en base al peso del niño y la i-Size de acuerdo a su estatura. Otro factor es que esta última normativa establece unas dimensiones mínimas para las plazas de los vehículos, así como unas medidas máximas para las sillas. De igual forma, señala que la colocación de estas sillas infantiles a contramarcha está permitida hasta un máximo de 71 cm de altura del infante, mientras que en la ECE R44/04 es obligatoria hasta los 9 kg. F inalmente, mientras que la norma más antigua ha llevado a cabo únicamente pruebas de impacto frontales y traseros, la más reciente incorporó pruebas de impacto lateral, lo que garantiza una mayor seguridad.

En base a las dos normativas vigentes, éstas son las alternativas para elegir la silla más adecuada para el niño:

  • Sillas de coche i-Size, 45 a 75 cm. Con anclaje Isofix para bebés entre 45 y 75 cm de altura, ofrece arneses para instalar el capazo. Este debe ir en sentido contrario a la marcha del vehículo, ya que es la posición que protege mejor el cuerpo del niño en caso de impacto.
  • Sillas para niños del grupo 0 y 0+. Dirigidas a recién nacidos e infantes de hasta 13 kg, deben ir en sentido contrario a la marcha del coche y en el asiento trasero, a menos que se cumplan las excepciones que establece la normativa. Tiene arneses para instalar en el vehículo.
  • Sillas de coche i-Size, 105 cm. Con anclaje Isofix y arneses para sujetar al asiento, el niño de hasta 105 cm de altura estará seguro. Es importante saber que la silla debe ir en sentido contrario a la marcha del coche hasta que el niño cumpla 15 meses de edad.
  • Sillas para niños del grupo 1. Para pequeños de 9 a 18 kg, la silla queda anclada mediante 5 puntos de sujeción, y se fija con el cinturón de seguridad o el sistema Isofix. Se recomienda poner la silla en sentido contrario a la marcha del coche.
  • Sillas para niños del grupo 2 y 3. Para niños de 15 a 25 kg en el primer grupo y de 22 a 36 en el segundo. Se refiere a los asientos con elevadores para ajustar bien al niño con el cinturón de seguridad del vehículo.
  • Sillas de coche i-Size, para niños de 100 a 150 cm. Hasta los 150 cm es recomendable que los menores sigan usando sistemas de retención infantil adecuados a su talla y peso. No obstante, si tienen una estatura igual o superior a los 135 cm, pueden usar el cinturón de seguridad, pero si la banda del hombro toca el cuello o pasa bajo el mentón del niño, éste debe continuar empleando un asiento elevador. Las sillas se colocan en el sentido de la marcha del coche y corresponden al grupo 2 y 3 de la ECE R44/04.