El sector del recambio goza de buena salud y, según recoge el Plan Estratégico de la Comisión de Recambios de Sernauto, crecerá en torno a un 4% anual en los próximos tres años. En España, el mercado del recambio es una industria muy capilarizada con un nivel de servicio superior al de la Unión Europea, con entregas de recambios en menos de dos horas.

Para la elaboración de dicho plan se ha contado con la colaboración de Victoria del Corral, consultora especializada en Aftermarket, quien ha destacado durante la presentación del documento que, a corto plazo, se observa una polarización del parque de vehículos, con un incremento de los vehículos de hasta cinco años y de más de diez años. Continuarán las presiones sobre el diésel, pero durante un largo periodo de tiempo convivirán las tecnologías actuales con las nuevas. Por su parte, el canal renting seguirá creciendo en el futuro.

Victoria Corral

“Las nuevas tecnologías, en combinación con el cambio en los usos de movilidad, vaticinan cambios en el volumen de negocio del mercado de recambios y en su propia estructura, así como la aparición de nuevos servicios y desaparición de otras fuentes de ingresos. En un horizonte temporal de 10 a 20 años el escenario puede ser complemente diferente y es preciso anticiparse para adaptarse con éxito”, comentaba la experta ante los medios de comunicación.

En el Plan Estratégico, se han identificado siete tendencias que marcarán las estrategias de las compañías y, según Victoria del Corral, modelarán el mercado de recambios en un futuro próximo:

  1. Los OEMs mejorarán su posicionamiento en el corto plazo en la distribución de recambios en un sector donde las barreras entre el canal marquista y el canal IAM tienden a desaparecer. Los OEMs han creado distribuidores en el mercado independiente, un movimiento muy agresivo porque entran a competir en igualdad de condiciones. Aunque el nivel de servicio no es el mismo que el IAM, pretenden acercarse mucho y ganarán cuota de mercado. Además del lanzamiento de marcas de recambios con la denominación de la marca de vehículos, los OEMs están adquiriendo plataformas de distribución online. También hay elementos coyunturales que favorecen al propio fabricante, como la antigüedad del parque o las tensiones de precio.
  2. Disminuirá el número de decisores sobre donde se realiza la reparación. Las matriculaciones tenderán a concentrarse en flotas controladas por las empresas de renting, las empresas de carsharing, los propios fabricantes de vehículos o las compañías aseguradoras. Esta concentración en la propiedad del vehículo implicará una concentración del negocio de posventa en grandes grupos de talleres.
  3. Se afianzará el canal online, pudiendo ser controlado por agentes actuales de la distribución de recambios. Aunque su importancia actual es todavía reducida, se espera un importante incremento de este canal en el futuro. También aparecerán portales controlados por agentes actuales del mercado que influirán en el equilibrio del mercado de la distribución. Se acelerará la transparencia de precios y la marca del recambio será más relevante.
  4. La creciente transparencia de precios en toda la cadena de valor generará tensiones de precio entre fabricantes y distribuidores. Ésto llevará a una reducción de precios de los recambios lo que, unido al previsible aumento del coste de las materias primas, provocará otra caída de márgenes de los fabricantes.
  5. Se consolida la reducción de demanda de vehículos diésel. Caídas muy acentuadas de vehículos diésel (que para 2021 se podría situar en torno al 20%, comparado con cifras de 2017) pueden provocar problemas de sostenibilidad para toda la industria del automóvil, incluyendo los fabricantes de recambios.
  6. El acceso a los datos del vehículo lo convertirá en un elemento activo en el sistema de posventa. El uso de la información generada por los vehículos permitirá ofrecer servicios adicionales a los usuarios que hagan que la experiencia sea más completa y personalizada. Uno de cada cinco coches estará conectado en 2020, mientras que para 2030 este nuevo nicho podría generar, según estima McKinsey, un negocio de hasta 640.000 millones de euros a nivel mundial. Sin embargo, existe cierto nivel de incertidumbre sobre cómo va a evolucionar el marco legal en cuanto a la propiedad, la gestión y la cesión de los datos.
  7. Durante las próximas décadas, el sector de la automoción se enfrentará a un cambio de paradigma sin precedentes que transformará la industria del recambio. El coche del futuro será eléctrico, autónomo, conectado, compartido y personalizado, tendencias afectarán al volumen y estructura del mercado, así como a los modelos de negocio de todos los agentes. Se prevé que el mercado de movilidad duplicará su valor en 2040, pero sólo el 50% de este volumen será cubierto por los actores actuales.