Juan Mari López Osa, secretario general de AEGA, explica, en una entrevista en el Diario Vasco, que el sector de la venta y posventa de vehículos en Guipúzcoa inició, en 2016, “una remontada suave, aunque no en forma de uve”. Esa mejora continúa en lo que va del presente ejercicio y podría llevar al conjunto del negocio a crecer “un 5% de media este año”. Hasta mayo la facturación ha remontado también entre un 4% y un 5%.

De acuerdo al responsable, “la caída experimentada entre 2008 y 2016 fue del 7,2% en términos de empleo, en buena parte debido también a la jubilación de profesionales, que no encuentran un relevo generacional”. Sin embargo, declara López Osa, “desde 2016 notamos un sensible goteo de creación de empresas y de actividad que, eso sí, no dejará un aumento neto en el campo de los autónomos, que creo que se seguirá cayendo”. El repunte, por tanto, llegará de parte de los contratados. “Lo que viene es una estabilización”.

El secretario general de Aega declara en el Diario Vasco que una de las huellas más visibles que la crisis ha dejado en el sector es la de la reducción del número de actores, sobre todo entre los concesionarios. “Ese fenómeno de la concentración se presenta imparable ahora entre los talleres” que, en su opinión, va a favor del negocio y, sobre todo, del cliente. “Creo que se gana músculo financiero y capacidad de crecimiento”.

Si en 2010 en Guipúzcoa había 899 habitantes y 432 vehículos matriculados por cada taller, hoy esas cifras han crecido y se sitúan ya en 967 y 466, respectivamente. En el conjunto español, esas cifras son aún más altas, de 1.0702 habitantes y 570 vehículos por taller.

En cuanto a futuro, las diferencias vendrán marcadas, sobre todo, por la forma de gestión. “Hace falta mejorar el marketing, la fidelización de los clientes, el trato, las instalaciones, la atención, las maneras de gerenciar o el ámbito económico-financiero”, explica el secretario general de Aega. “Ésto es algo que ya lo vemos en los jóvenes que se incorporan al sector, muchos de los cuales llegan con formaciones profesionales medias o altas e, incluso, con ingenierías. Es un mundo de oportunidades, de verdad; yo no dudaría en decirle a una persona joven que un taller, adaptado a los tiempos, es una verdadera oportunidad”.