Los datos emitidos por la Agencia Europea de Medio Ambiente confirman que las emisiones de CO2 de los turismos nuevos aumentaron en 2018 por segundo año consecutivo, en concreto, un 1,6% respecto a 2017. El año pasado también fue el segundo en el que los vehículos de gasolina fueron los más vendidos, ampliando aún más su cuota de mercado, mientras que las ventas de automóviles diésel siguieron disminuyendo. Las furgonetas nuevas también registraron un aumento de las emisiones de CO2 (+1,3%), por primera vez desde que comenzaron los registros.

Unos 8,5 millones de nuevos vehículos de gasolina se vendieron el año pasado frente a los 7,6 millones en 2017, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA). En 2018, se registraron 5,4 millones de nuevos vehículos diésel, lo que representa una caída de 1,2 millones respecto al año anterior. Al mismo tiempo, cerca de 302.000 coches con carga eléctrica se vendieron en 2018.

Los fabricantes europeos recalcan que existe una correlación entre las ventas diesel/gasolina y las emisiones de CO2, debido a que los vehículos de gasolina emiten más CO2 que los coches diesel equivalentes. “A pesar de que la brecha entre las emisiones medias de CO2 de los vehículos diesel y de gasolina se está reduciendo, todavía es significativa, sobre todo por los casi un millón más de vehículos nuevos de gasolina que se vendieron el año pasado en comparación con 2017”, ha declarado Erik Jonnaert, secretario general de ACEA.

En el escenario actual, la perspectiva de las multas por no alcanzar el objetivo de CO2 para 2020/2021 es, en un grado variable, una seria preocupación para los fabricantes de automóviles. Según la patronal europea, el incumplimiento de estos objetivos también pondría a los fabricantes en una desventaja importante para llegar a los objetivos de CO2 establecidos recientemente para 2025 y 2030. Por ello, están invirtiendo en todas las tecnologías de bajo y cero emisiones, incluyendo coches eléctricos a batería, híbridos enchufables y vehículos eléctricos híbridos, así como aquellos que utilizan gas natural o hidrógeno.

ACEA insta a los 28 Estados miembros de la UE a intensificar las inversiones en los puntos de recarga para vehículos eléctricos y estaciones de servicio para otros vehículos de propulsión alternativa, poniendo en marcha programas de incentivos significativos y sostenibles para animar a más consumidores a comprar.

En palabras de Erik Jonnaert, “en medio de la fuerte impulso para los vehículos de propulsión alternativa, no hay que descartar la última generación de vehículos diésel, que no sólo emiten menos CO2 que sus homólogos de gasolina, sino también ofrecen, en las práctica, emisiones contaminantes bajas en carretera”.