Los talleres de reparación de vehículos, expone la revista de Cesvimap mediante su portal web, están sujetas a las inspecciones periódicas que las autoridades competentes estimen adecuadas.

Por ello, se podrá comprobar, en cualquier momento, que se cumplen los requisitos legales y, en caso contrario, ejercer su potestad sancionadora. Asimismo, los titulares de estas empresas están obligados a prestar toda su colaboración en su desarrollo.

 

Periódicamente, estos órganos de vigilancia y control programan inspecciones ambientales en sus correspondientes ámbitos (atmósfera, aguas, residuos, etc.).

A estas inspecciones programadas han de sumarse las motivadas por denuncias, que llegan a través de policías locales, agentes forestales, particulares o por propia iniciativa del Seprona de la Guardia Civil, que realiza campañas periódicas de inspección a talleres en todo el territorio nacional para proteger y evitar agresiones al medio ambiente.

Además de comprobar la legalidad de los talleres en cuanto a su constitución y puesta en funcionamiento, mediante las oportunas licencias, en las inspecciones ambientales cobran especial relevancia el tratamiento de los residuos y los requisitos documentales asociados a ellos.

Otros aspectos son el control de las emisiones a la atmósfera por el funcionamiento de las instalaciones de pintado de vehículos y de combustión y la declaración preliminar de situación del suelo, así como el control de las condiciones en que las aguas residuales son vertidas al exterior de las instalaciones.