El Observatorio del Vehículo de Empresa 2015 ha puesto de manifiesto que las empresas españolas van por delante de las empresas europeas en el uso de las aplicaciones que el coche conectado pone a disposición del mercado.


En este contexto llama particularmente la atención las aplicaciones que mayor interés despiertan en el tejido empresarial. De una forma general las más valoradas inciden sobre la gestión del vehículo más que en la fiscalización de su uso. Más en concreto las aplicaciones más valoradas son las enfocadas a "monitorizar parámetros técnicos para reducir los costes de mantenimiento", por encima de las orientadas a la "reducción del consumo de combustible" o las de "localizador de vehículos".
El revulsivo que ha supuesto la telemática sobre el gasto explica que las empresas españolas sean cada vez menos sensibles al precio del carburante. Según el Observatorio "se ha reducido a la mitad en el último año el porcentaje de compañías que reconoce que si el litro de carburante se encarece su flota se recortará" mientras que las empresas cada vez dan mayor importancia a la disponibilidad del vehículo y, en consecuencia, a su correcto mantenimiento.