Afectados primero por el Estado de Alarma del pasado mes de marzo y ahora por las restricciones de movilidad impuestas en Ourense y Barbadás a principios de octubre, los talleres mecánicos de la provincia de Ourense están lejos de las cifras habituales de clientes y de facturación, recoge un artículo de La Voz de Galicia.

El área industrial de la ciudad, como es el caso del polígono Barreiros, San Cibrao o Pereiro de Aguiar, es una de las zonas con más instalaciones de este tipo por metro cuadrado de la provincia, y el hecho de que los vecinos de la ciudad sufrieran un cierre perimetral se notó en las visitas al taller mecánico. “La situación es distinta de un taller de la provincia o de una villa, donde tienen la mayoría de los clientes cerca, a lo que vivimos en un polígono donde el 50% de quienes nos visitan o más viven en la ciudad. El descenso en las reparaciones ha sido de entre un 30% y un 40%”, explica José Vilarchao, tesorero de la Asociación Provincial de Talleres de Reparación de Vehículos de Ourense (Atave).

En su caso, José Vilarchao es el gerente de Talleres Viper, situado en el polígono de San Cibrao das Viñas, y ha notado en primera persona esa caída de clientela. “Con Ourense confinado como estaba, al igual que varias villas importantes, la gente no se puede desplazar. La única forma es ir a buscarle el coche y luego llevárselo”, explica.

Sobre la bajada de clientela que viven desde entonces, Vilarchao entiende que pesa más la situación económica que no las dudas que puedan generar las visitas a los talleres. “Todos cumplimos con las normas de higiene y seguridad que nos marca la Administración y asumimos los costes que esto conlleva. La mayoría de los clientes se adaptaron a esta nueva situación y piden cita previa”.

De cara al futuro, el sector no quiere ni oír hablar de un nuevo confinamiento domiciliario. “Sería el no va más, mejor ni pensarlo”, indica el tesorero de Atave, que resume la experiencia vivida por el sector desde el pasado mes de marzo. “La mayoría de los talleres estuvimos en un ERTE durante el confinamiento estricto de marzo a mayo. Salvo vehículos especiales como taxis, ambulancias o de reparto de alimentación; los demás apenas se desplazaron lo justo para ir del trabajo a casa, y viceversa”. En este sentido, el gerente de Talleres Viper explica que los talleres que están especializados en vehículos de empresa y camiones sufrieron en menor medida esta caída de clientes. En todo caso, confían en que el cierre conjunto de Ourense con el área industrial les dé un respiro.

Desde Atave reclaman como mínimo que prolonguen los ERTE hasta que llegue la vacuna. Según su tesorero, “debido a los costes que tenemos que asumir, si las restricciones se prolongan en el tiempo, habrá muchos que acabarán por cerrar”.