La Misión Directa Comercial a Australia, convocada por Sernauto, está destinada a fabricantes de componentes de automoción que operan en el mercado de recambios. La asociación ha escogido este mercado ya que Australia se presenta como la 14ª economía mundial por volumen de PIB y, junto con Nueva Zelanda, concentra los negocios de la región, siendo un enlace bidireccional entre el sudeste asiático y el resto de los países del continente oceánico.

Según explica Mª Begoña Llamazares, responsable de Comercio Exterior de Sernauto, “los objetivos principales que perseguimos con la organización de estas delegaciones comerciales son facilitar y promover el acceso a nuevos posibles clientes, así como lograr la consolidación de la presencia de las marcas españolas en estos mercados. Este año se ha seleccionado Australia ya que consideramos esta economía como puerta de acceso no sólo a Oceanía, región que por su lejanía y tipologías de parque vehicular resulta de difícil acceso para nuestra industria, sino también a mercados del sudeste asiático”.

En colaboración con ICEX España Exportación e Inversiones, la agenda prevista para los días de la acción comercial, del 27 al 31 de mayo, incluye reuniones de negocio organizadas por la Oficina Económica y Comercial de España en Sidney. Estos encuentros permitirán a los participantes la prospección de dicho mercado y la identificación de sus potenciales clientes, así como también el fortalecimiento de su presencia en la distribución local e incremento de las exportaciones a dicha economía y su zona de influencia.

En 2017, Australia alcanzó una producción total de 98.632 vehículos, de los cuales un 89,4% corresponde a la categoría de turismos y un 10,6% a la de vehículos comerciales. En ese año, el parque automovilístico estaba formado por más de 18 millones de unidades (79% turismos y 21% vehículo pesado), lo que corresponde a una tasa de motorización de 740 vehículos por cada 1000 habitantes.

Ya en 2018, la Unión Europea inició un proceso de negociación con Australia (entre otros países) para alcanzar un Acuerdo de Libre Comercio entre ambas economías, a fin de estimular las exportaciones de las pymes de la UE y de las barreras no arancelarias.