Un informe de la federación de empresarios de Cádiz revela que uno de cada cuatro talleres de reparación que ejercen en la provincia gaditana son ilegales. Se trata, habitualmente, de un garaje sin licencias de aperturas y permisos.

Es, de hecho, una de las salidas por la que optan muchos de los profesionales que se han quedado sin empleo, pero que supone una durísima competencia desleal a los negocios regulados.

Para la Federación del Metal (Femca), este asunto se ha convertido en una enorme preocupación, como apunta su secretario técnico, José Muñoz. "Estas entidades irregulares hacen más daño que la escasez de trabajo, las trabas administrativas y hasta la morosidad".

Los más afectados, indica el dirigente, son los establecimientos que se dedican a trabajos de carpintería metálica, madera e indudablemente los talleres mecánicos. Recordemos que Femca ya presentó el año pasado 150 denuncias de negocios ilegales que operaban en la provincia, la mayoría dedicados a la reparación de vehículos.

Muñoz hace hincapié que no únicamente se trata del daño que hacen al resto de  empresarios que cumplen la norma, sino al propio cliente, que pone su coche en manos de personas que no pueden ofrecer ningún tipo de garantía en sus servicios.

La colaboración con las administraciones y los cuerpos de seguridad resulta fundamental. En este sentido, Muñoz matiza que todas las denuncias que han presentado han tenido respuesta con inspecciones y controles para atajar estas prácticas ilegales.

Sólo en el primer semestre del último año la Inspección de Trabajo se abrieron más de un millar de expedientes por fraudes laborales en las prestaciones por desempleo y por la ausencia de altas, además del cierre de más de una docena de empresas ficticias y multas por no estar dadas de alta.