El kilometraje suele encontrarse entre los factores determinantes con respecto al valor de reventa de un automóvil usado, pero un estudio reciente de más de 2.1 millones de operaciones de coches usados, realizado por el sitio estadounidense de vehículos usados, iSeeCars.com, ha puesto de manifiesto que el color de un vehículo también puede ayudar a aumentar o reducir su valor residual. Los coches amarillos tienden a recuperar más dinero, con un promedio de reventa de 18,5% superior a la media.

Otros colores que permiten valores de reventa que mejoran el promedio también son brillantes y alegres, e incluyen naranja ( 7,8% valor de reventa), verde ( 6,9%), blanco ( 1,6%) y rojo ( 1,4%). En el otro extremo del “arcoiris vehicular”, el oro pierde, por el contrario un 12,1% de su valor. Otros colores que siguen esta línea incluyen el púrpura (-10,7%), beige (-10,3%), plata (-2,6%) y negro (-1,6%).

“Los coches amarillos son relativamente menos comunes, lo que podría impulsar la demanda y ayudar a mantener su valor”, especula el CEO de iSeeCars.com, Phong Ly. “Nuestro análisis muestra que los vehículos amarillos tienen la menor depreciación de cualquier color para los automóviles de menor volumen como los convertibles. Curiosamente, el amarillo también es el color con la menor depreciación para los estilos de carrocería populares, como los SUV y las camionetas pickup”.