José María Cancer, director general de Cesvimap, impartió uno de los workshops del Congreso de Faconauto, y lo hizo tratando de desmitificar y desmontar algunos de los mitos del coche eléctrico. Por ejemplo, que un coche eléctrico o híbrido inundado genera peligro de electrocución: en Cesvimap hicieron varias pruebas sumergiendo todo el sistema eléctrico en una piscina y se comprobó que no había riesgo alguno.

Lo mismo ocurre con el mito de que el coche eléctrico es menos seguro y arde con mayor facilidad en un siniestro. “No es así, un coche eléctrico no tiene mayor o menor riesgo de este tipo que uno de combustión, según vimos en pruebas de crash test en nuestro centro”, explicó Cancer.

Otra “leyenda urbana” señala que el coche eléctrico, tras ser pintado, no puede secarse en cabina. Y el responsable de Cesvimap señaló que no es así, “ya que los grados a los que está en una cabina (tiempos cortos, máximo 60 grados en el exterior) son los que alcanzan en muchos momentos de la conducción”. Del mismo modo, tampoco es cierto que la reparación de la carrocería de un eléctrico sea menos segura. “Los procesos y herramientas son similares a las de un coche térmico, no difieren. Sí qie hay que identificar previamente los sistemas eléctricos y saber cómo desconectarlos. Y se requieren equipos de protección específicos, cualificación y alguna operación adicional, como la puesta en seguridad del sistema de alta tensión”.

Además, Cancer señaló la importancia de que los talleres cuenten con personal cualificado (en métodos de conexión/desconexión de alto voltaje, conocimiento de procesos de reparación y desmontaje, etc.) y de que inviertan en algunos equipos y herramientas específicas (herramientas aislantes, equipos de protección y equipos de diagnosis específicos para las operaciones con las baterías).

Además, para el ponente, si bien es cierto que el número de operaciones de mantenimiento se reducirá, se abren nuevas operaciones (como inspeccionar el sistema de alta tensión y el sistema de enfriamiento, mangueras y conexiones) y nuevos mercados (reparación de baterías y sustitución de módulos, regeneración y reutilización de baterías antiguas, instalación de cargadores, etc.). “Ante la llegada del coche eléctrico sólo podemos hacer cuatro cosas: mentalizarnos, anticiparnos, formarnos y equiparnos”, apostilló.