El proceso de repintado rápido RCT, o Rapid Cycle Time, de la marca Nexa Autocolor, fue el gran protagonista del tiempo dedicado a reflexionar sobre el repintado de vehículos en Innotaller 2017, organizado por el Gremi de Tallers de Barcelona el pasado 25 de octubre en Barcelona. Los asistentes, pudieron familiarizarse con las ventajas que el RCT aporta en materia de reducción del tiempo de ciclo, aumento de la productividad y ahorro de costes en cada operación de repintado.

De la mano de Beatriz Santamaría, Business Solutions Manager para España y Portugal de Nexa Autocolor, se hizo hincapié en que la reducción de los tiempos de ciclo en el taller es un elemento crítico tanto para el empresario de la reparación como para el cliente. “Para el taller representa un mejor aprovechamiento de los recursos del negocio y, por tanto, una mejora de su rentabilidad, mientras que para el segundo supone poder recuperar su vehículo, y movilidad, en el menor tiempo posible. El proceso de repintado rápido RCT trabaja precisamente ahí, en la reducción de los tiempos de aplicación y secado”, destacó la responsable de la marca.

El proceso RCT no sólo reduce los tiempos de espera y los cuellos de botella que estos puedan provocar, sino que, además, favorece la optimización de recursos y el uso de la cabina. “El objetivo es sacar el máximo rendimiento, en términos productivos, al taller, mediante una gestión óptima de tiempos y recursos que permite que las operaciones sean más rentables y procuren mayor satisfacción a los clientes”, explicó Beatriz Santamaría.

El proceso RCT, en combinación con los nuevos aparejos y barnices de Nexa Autocolor, favorece una reducción en los tiempos de espera por vehículo de hasta tres horas y media, para una reparación de tres paneles con un daño medio/leve.

Esto se traduce, según la responsable, en pasar de dos a una hora en la fase de secado al aire a 20º C del aparejo. El barniz se seca en apenas cinco minutos a 60º C, frente a los 15-30 minutos necesarios en el proceso convencional, y elimina la hora de espera necesaria anteriormente para el montaje de las piezas, que se pueden manipular de forma inmediata con total seguridad. Además, la fase de pulido se reduce a una hora.