Hacer un buen diagnóstico antes de reparar la chapa del coche es crucial para poder detectar el problema lo antes posible y repararlo de la forma más eficiente, de forma que el cliente consiga un beneficio claro, pero que resulte totalmente rentable en el taller, indican desde Loctite.

Según un estudio de ICDP, la rentabilidad media de la mayoría de talleres españoles de chapa y pintura está por debajo del 5%, una cifra que se considera necesaria para su viabilidad a largo plazo. Además, por rango de tamaño, esta rentabilidad es inferior al 1% para talleres pequeños, de entre el 1% y 3% en el caso de los medianos, y entre el 4% y 10% en los de mayores dimensiones.

En uno de los últimos post de Ruta 401, Loctite describe los pasos previos que debe seguir el taller a la hora de hacer un buen diagnóstico para reparar la chapa de un coche: inspeccionar el estado del vehículo junto al cliente; lavar el vehículo; situarlo en un lugar con buena iluminación; y desmontaje si se han encontrado desperfectos o para hacer un examen más a fondo.

Una vez desmontado el vehículo y aceptado el presupuesto por el cliente o por la compañía aseguradora, desde Ruta 401 recomiendan buscar el método de reparación más rápido y eficaz, que se puede hacer con herramientas manuales, como el martillo, una técnica cada vez menos utilizada o con máquinas especiales para reparar pequeñas abolladuras.