Standox preparó la restauración de un autobús Volkswagen de los años 70 que ahora se emplea para las visitas de clientes, eventos y ferias comerciales en su sede central de Wuppertal (Alemania). El asombroso trabajo permitió que un autobús oxidado pasase a ser un vehículo clásico de pleno esplendor en 250 horas.

Cuando Karsten Schwab, uno de los directores generales en Höschen und Schwab, un taller de chapa y pintura, vio por primera vez el icónico T2b de 1976, se impresionó por su mal estado. “La carrocería estaba bastante abollada y oxidada”, recuerda.

Pero sólo tenían seis semanas para poner de nuevo en forma a este clásico porque Standox quería usar el autobús para su gira del 60 aniversario. La combinación de tiempo muy ajustado y el mal estado del clásico autobús supuso un gran reto para el equipo del taller.

“Lo que hizo que nuestra tarea fuese tan difícil fue la gran cantidad de óxido y también el envejecimiento de la pintura, con cuarteados”, apunta Schwab. “Lijamos el autobús hasta dejarlo en metal desnudo y lo decapamos con chorro de arena, rectificamos los daños, el panel superior del techo y las abolladuras que presentaba, que procedimos a rellenarlas con masilla para alinear la chapa”.

El óxido es un problema común en la restauración de coches clásicos. Para hacerle frente, Standox ofrece una gama de productos que protegen de forma duradera contra la corrosión. Para aislar el metal, Höschen und Schwab utilizó la Imprimación Activadora de Adhesión U3100 de Standox y el VOC System Filler U7540.