La normativa de emisiones sigue afectando al sector de la automoción. “La necesidad de vender coches de bajas emisiones choca de lleno con el interés real que despiertan estos en la demanda”, afirman desde Faconauto, que destaca que las automatriculaciones de vehículos eléctricos entre enero y agosto ascendieron a 2.168 unidades, citando datos de MSI para Cinco Días. Esto supone un 28% sobre el total de unidades vendidas en este periodo.

Según la patronal, los fabricantes desean cumplir con los límites de emisiones establecidos por la normativa CAFE y trasladan la presión a los distribuidores. Los concesionarios, de esta forma, se ven obligados a asumir unos objetivos de ventas que son inviables en un contexto de gran incertidumbre y de crisis.

También en declaraciones a Cinco Días, el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, ha denunciado esta situación asegurando que “esto tiene que parar ya”. La patronal calcula que las matriculaciones tácticas realizadas en este periodo han supuesto un coste para los concesionarios de 65 millones de euros. “La demanda de vehículos eléctricos es extremadamente débil. La presión regulatoria la están sufriendo los concesionarios por la obligación de los fabricantes de matricular coche sin cliente”, asegura Pérez.

El presidente de Faconauto ha señalado también que todos los coches automatriculados acaban en el concesionario y que tienen dificultades para venderlos, lo que representa un coste también para los distribuidores al estar más tiempo en stock.

Los datos de la consultora MSI indican que Renault es la marca que más coches de cero emisiones ha automatriculado, con 468 unidades, seguida de Peugeot (343) y Smart (182), Hyundai (177), Nissan (145), Volkswagen (127) y Opel (113). Entre las que menos sobresalen, Kia (52) y Skoda (18).