Manuel Mascaraque Montagut, director del Área de Seguros Generales de Unespa, y Asunción Blasco Laffón, directora de Gestión de Servicios de Tirea, presentaron, el pasado 18 de julio en Madrid, el informe “¿Golpe de chapa? Así logra el seguro arreglar tu automóvil” que muestra cómo se ha reducido de 45 a menos de seis días el tiempo medio para resolver un accidente de tráfico leve como resultado de la implantación de los convenios de indemnización directa por parte de la industria del seguro hace ahora 25 años.

Por otro lado, se han producido en España 37,8 millones de accidentes de tráfico leves entre 1999 y 2018. El seguro, por lo tanto, ha tenido que reparar unos 76 millones de coches que habían sufrido algún desperfecto.

Los golpes de chapa son un fenómeno típico de los atascos y, por extensión, del tráfico urbano. Cada año, el seguro desembolsa entre 3.000 y 3.500 millones de euros en reparar los vehículos que se ven involucrados en este tipo de incidentes. Las pequeñas colisiones son, de hecho, un reflejo de la evolución económica de un país: en tiempos de bonanza crecen los desplazamientos por razones de trabajo y ocio, y eso se plasma en un aumento de la siniestralidad, mientras que en tiempos de recesión ocurre lo contrario porque la gente coge menos el coche.

El año con más accidentes de tráfico leves atendidos fue 2007 cuando se produjeron 2,24 millones de colisiones, cifra que contrasta con los 1,73 millones de choques acaecidos, por ejemplo, en 2013. La diferencia entre un año de bonanza y otro de crisis supera el medio millón de colisiones con un parque móvil prácticamente idéntico en magnitud, explica Unespa.

En las dos décadas que median entre 1999 y 2018, el parque asegurado español se ha incrementado en casi un 50%, si bien no ha evolucionado siempre igual. Desde el inicio de la serie hasta 2007, la tendencia fue alcista. La crisis motivó, luego, un estancamiento del parque móvil que no recuperaría la senda ascendente hasta 2015. En comparación, en esos mismos 20 años la evolución de los percances de tráfico ha sido dispar. Una mayor cantidad de vehículos en calles y carreteras no se ha traducido en un aumento automático de los golpes de chapa. Por el contrario, la senda de los percances de tráfico muestra subidas y bajadas que responden al contexto económico de cada momento.

La cantidad de accidentes de tráfico leves es bastante estable a lo largo de un ejercicio, si bien en agosto la reducción del tráfico en las principales urbes españoles se traduce en una bajada significativa de las colisiones. El resto del año se produce una cantidad de accidentes proporcional al peso de cada mes (28, 30 o 31 días) en el conjunto del año.

Donde sí se percibe una estacionalidad clara en los accidentes de tráfico leve es a lo largo de la semana. Los días laborables son los más problemáticos para el tránsito rodado, en especial, los viernes, mientras que los golpes de chapa caen con fuerza los sábados y tocan suelo en domingo.

El clima también es otro factor que incide sobre la probabilidad de que haya más o menos colisiones leves entre vehículos. De media, el Sistema CICOS tramita 5.168 expedientes cada día. La fecha más problemática de los últimos 20 años para la seguridad vial fue el 9 de enero de 2009, cuando se produjeron 11.439 colisiones de vehículos en toda España, un 121% más. La razón fue una gran nevada que afectó a buena parte del país, especialmente a Madrid, el municipio de mayor población. El resto de días problemáticos de toda la serie histórica suelen coincidir con eventos similares. Así, el 8 de marzo de 2010 tuvieron lugar 9.648 choques leves, buena parte de ellos en Barcelona porque en aquellas fechas un temporal azotaba el noreste de España.