El I Informe sobre la Seguridad Vial Laboral en España pretende arrojar luz sobre la problemática de la seguridad vial durante la jornada laboral, una situación que provoca en España 249 muertos y un coste de 2.000 millones de euros al año. Para el informe se han utilizado fuentes de los Ministerios de Trabajo y de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Instituto Nacional de Estadística, DGT, Comisión Europea y Eurostat. Además, se ha encuestado a más de 2.000 personas, entre las que se incluyen 300 responsables de Prevención de Riesgos Laborales en empresas españolas.

Desde el año 2013, la accidentalidad vial laboral ha experimentado un ascenso coincidiendo con los años en los que se ha reflejado una mejor tasa de empleo y mejores resultados en la actividad económica. Sin embargo, el parque de vehículos en circulación no ha crecido en las mismas proporciones.

A lo largo de la serie temporal estudiada, los accidentes viales laborales representan entre un 11% y un 12% del total de siniestros laborales ocurridos en España, siendo el primer factor de mortalidad entre los accidentes laborales (38% del total). En nuestro país se producen al año medio millón de accidentes laborales con baja, de los que casi 70.000 corresponden a accidentes viales, un dato que no ha dejado de aumentar desde el año 2013 y que ya se encuentra en niveles anteriores a 2010. Estos datos guardan correlación con la reactivación económica y la cifra de empleados cada año.

En 2018, 249 personas perdieron la vida en accidentes viales laborales. El perfil con más riesgo de sufrir un accidente vial laboral es el de mujeres entre 16 y 29 años en los accidentes 'in itinere' -el 70% del total-, y hombres entre 16 y 29 años en los accidentes en misión. Además, se producen más accidentes yendo al trabajo (64%) que volviendo de él, destacando que es más probable que una persona sufra un accidente si lleva poco tiempo trabajando en la empresa (menos de seis meses) y si la compañía es grande (más de 250 trabajadores).

Por tipo de accidente, el coste medio de cada accidente leve que ha producido una baja asciende a 17.900 euros, por 237.800 euros el grave y 1.913.000 el mortal

El segundo gran daño que provocan este tipo de siniestros es el económico, ya que las bajas por accidentes viales laborales han supuesto, de media en los últimos nueve años, cerca de 2.000 millones de euros, de los que 100.600.056 euros al año son una carga para la Seguridad Social. Por tipo de accidente, el coste medio de cada accidente leve que ha producido una baja asciende a 17.900 euros, por 237.800 euros el grave y 1.913.000 el mortal. Los costes engloban gastos médicos y de rehabilitación, servicios judiciales, de emergencia, daños materiales y pérdidas de producción.

Según el informe del RACE, el 54% de trabajadores que sufrieron un accidente vial laboral conducía un coche, mientras que uno de cada cuatro, el 23%, conducía una moto, una cifra seis veces superior a lo que debería corresponderle estadísticamente por uso, siendo el tipo de vehículo más peligroso. Respecto al 13% de los trabajadores que utiliza el transporte público, la proporción de siniestralidad es inferior al 1%.

El 54% de trabajadores que sufrieron un accidente vial laboral conducía un coche, mientras que el 23% conducía una moto

El 93% de los españoles deben desplazarse para desarrollar su actividad profesional, de los que el 77% utilizan un vehículo a motor privado -en menor medida, de empresa-, recorren 10 km de media en el traslado 'in itinere' y tardan una media de 28 minutos en completar su trayecto. El momento más peligroso es el martes entre las 8 y las 9 de la mañana, la peor estación es otoño y las comunidades autónomas con mayor tasa de accidentes por cada 100.000 habitantes son Andalucía (414,3), Cataluña (386,4) y Murcia (375,8). Las de menor tasa son Castilla-La Mancha (158,2), Extremadura (192,4) y La Rioja (233,8).

Los trabajadores por cuenta ajena piensan que el estrés y las prisas (72%), así como el cansancio (67%) y el uso del móvil (66%) son los principales motivos de accidente

Los trabajadores por cuenta ajena piensan que el estrés y las prisas (72%), así como el cansancio (67%) y el uso del móvil (66%) son los principales motivos de accidente. Los trabajadores por cuenta propia coinciden en los dos primeros factores (83% en ambos), mientras que colocan en tercer lugar de peligrosidad las jornadas laborales largas (73%).

Ambos tipos de trabajadores se ponen también de acuerdo a la hora de señalar la medida más necesaria en materia de prevención: ayudas para la revisión y el mantenimiento de los vehículos, con un 77% y un 84%, respectivamente. Para los trabajadores por cuenta ajena, la segunda ayuda debería ser para el transporte público (77%) y el fomento del teletrabajo (72%) en tercer lugar. Por su parte, los trabajadores por cuenta propia anteponen el hecho de equiparar los vehículos con mejores sistemas de seguridad (80%) y las ayudas para tener vehículos con asistentes de conducción (77%).

El 78% de los responsables de PRL encuestados exoneran a las empresas de los siniestros ocurridos 'in itinere', culpando a los propios trabajadores e, indirectamente, a la DGT

Las empresas tienen un papel fundamental respecto a sus empleados. Dos de cada tres consideran que ha “mejorado” en los últimos años, cuando los números muestran una clara tendencia negativa. Un ejemplo claro es la formación vial que imparten: sólo el 27% de los trabajadores la reciben, mientras que un 60% son formados ante incendios y evacuaciones. Por poner estos datos en contexto, “sólo” hay 4.000 bajas por este motivo, comparadas con las 69.000 provocadas por los accidentes de tráfico laborales.

Además, el 78% de los responsables de PRL encuestados exoneran a las empresas de los siniestros ocurridos 'in itinere', culpando a los propios trabajadores e, indirectamente, a la DGT. Los motivos de los accidentes son, para las empresas, las prisas (98%), las distracciones -sobre todo el uso del móvil- (95%) y el hecho de no respetar las normas de circulación (95%).