En febrero se mantiene la rebaja en las matriculaciones de todos los segmentos de ventas de vehículos respecto del mismo mes del año anterior. La falta de confianza al respecto de los nuevos vehículos y cuál adquirir, una cuestión que está afectando a las matriculaciones de turismos y todoterrenos desde finales de 2018, se está contagiando al resto del sector del transporte puesto que los transportistas y las empresas del sector tampoco tienen claro con qué vehículos renovar sus flotas, afirman desde ANFAC, Faconauto y Ganvam.

Las matriculaciones de turismos y todoterrenos en febrero se quedaron en 94.620 unidades, un 6% menos que en el mismo mes del año anterior, con los mismos días laborables en 2020. El canal de particulares registra un importante descenso del 11%, hasta las 41.190 unidades, acumulando ya 17 meses de caídas en las matriculaciones (a excepción de septiembre de 2019) y sin que parezca existir ninguna razón para revertir esta tendencia.

Por su parte, el canal de empresas sufre su primera caída desde agosto de 2019, registrando un descenso en las ventas del 2% hasta las 32.102 unidades. El de alquiladores también rebaja sus compras en un 1,6%, hasta las 21.328 unidades entregadas en febrero.

En cuanto a los vehículos comerciales ligeros, en febrero se matricularon 15.734 unidades, un 5,9% menos que en el mismo mes del año pasado y un descenso del 13,3% en el acumulado del año, con 29.581 unidades. A excepción del alquilador, todos los canales reducen sus ventas, especialmente el de autónomos, que roza el 10,7% de caída, con 4.853 unidades matriculadas.

Respecto a los vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses, las matriculaciones se redujeron un 5,5% durante febrero, con 1.940 unidades, sumando una caída del 10% en los dos primeros meses del año, con 4.414 vehículos matriculados. Sólo los vehículos industriales han crecido durante el último mes, con un aumento del 0,6%. A excepción de los vehículos industriales pesados rígidos, con un retroceso del 2,8%, el resto han crecido, principalmente los vehículos industriales ligeros (3,3%) y los industriales medios (3,4%).

Según Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, “el canal de particulares, en las matriculaciones de turismos y todoterrenos, sigue reduciendo sus compras de vehículos nuevos mientras las ventas de vehículos de más de 20 años han crecido en los dos primeros meses del año por encima del 20%. Las familias optan, cada vez más, por estos vehículos más asequibles, pero también, más contaminantes, por la incertidumbre al respecto de los nuevos vehículos. Si el crecimiento económico no acompaña, la previsión de cierre del mercado para el conjunto del año apunta a una caída del entorno del 4%”.

Raúl Morales, director de Comunicación de Faconauto, indica que “el dato final de matriculaciones de febrero hubiera sido mucho peor sin las automatriculaciones de última hora, que han hecho crecer artificialmente el canal de empresas. Los particulares y las familias, sin embargo, siguen postergando o desechando su decisión de cambiar de vehículo. El diagnóstico y la solución al problema lo ha dado el Banco de España en su último informe, donde demuestra que hay una relación entre la incertidumbre que vive el sector y la caída en las matriculaciones desde el tercer trimestre de 2018. Para paliar esta situación, que lastra ya nuestra economía y el empleo, se necesitan con urgencia modificaciones regulatorias que aclaren el camino a los ciudadanos en la transición tecnológica que vivimos. En este sentido, la futura Ley de Cambio Climático y la Ley de Movilidad Sostenible pueden ser dos magníficas oportunidades de devolver la confianza a los consumidores, muchos de los cuales tienen la intención de cambiar de coche en cuanto se den las circunstancias para ello”.

En opinión de la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, “la incertidumbre regulatoria y el enfriamiento de la economía, golpeada por aspectos coyunturales como el coronavirus, hacen mella en las expectativas del comprador, lastrando las ventas, especialmente del canal particular que sigue cayendo a doble dígito. Por otro lado, el canal de empresa, que venía manteniéndose a flote y que supone un importante punto de apoyo para las marcas a la hora de cumplir con el exigente objetivo de los 95 gramos de CO2/km, ha cambiado la tendencia y marca también signo negativo, debilitando aún más el mercado. Por tanto, ahora que el Gobierno está poniendo en marcha de nuevo toda la maquinaria fiscal y presupuestaria es más necesario que nunca desarrollar medidas que insuflen confianza y revitalicen el sector, máxime teniendo en cuenta la importancia de la automoción como pilar económico”.