La iniciativa del gigante químico alemán BASF es parte de una serie de actividades en la esfera de los materiales de cátodos, un componente importante de las celdas de batería para el esperado cambio hacia los vehículos eléctricos como consecuencia de la regulación por la contaminación ambiental, informa la Agencia Reuters.

En este momento, BASF y otras empresas, incluida la belga Umicore, están incrementando el contenido de níquel para permitir un mayor almacenamiento de energía y reemplazar al costoso cobalto, que proviene en gran medida de minas en Congo, donde la explotación es abundante.

Pero BASF también está trabajando en planes para reducir el contenido de níquel en más de la mitad y aumentar la proporción de manganeso, barato y abundante, declaró la compañía en declaraciones a Reuters. "Además, su contenido de cobalto estará por debajo del 5%, con un objetivo de producir estos materiales sin cobalto", agregó.

Actualmente, el níquel representa aproximadamente el 60% de los materiales de cátodos. Empresas como Umicore y BASF están impulsándolo hasta un 80% en productos que se lanzarán en 2019.