Cuando en 1937 se fundó la empresa Banner, y prácticamente nadie utilizaba el término sostenibilidad, el fabricante de baterías ya estableció estrictas normas medioambientales a cumplir, y hoy puede presumir de que recicla prácticamente todos los materiales que hay presentes en las baterías usadas. Además, la electricidad utilizada para la producción en la sede de Banner en Linz-Leonding procede de fuentes renovables y incluso el agua proviene de un pozo que dispone la empresa.

Las baterías de plomo-ácido de Banner constituyen un modelo de producto sostenible que cuida y protege todos sus recursos y materiales. En palabras de Andreas Bawart, CEO de la empresa, “nuestro ejemplar ciclo de reciclado en el que se reutilizan el 99,9% de los materiales de las baterías usadas, establece puntos de referencia tanto para la protección como para la sostenibilidad del medio ambiente”. Con ello, Banner está enviando una señal para el futuro con un ratio de recogida que es el más alto entre todos los productos reciclables, superando incluso los del vidrio y el papel.

Desde su fundación como empresa, Banner ha integrado las baterías usadas en un circuito de reciclaje muy estructurado, en el que materias primas de alto valor vuelven al ciclo de producción. Banner es también miembro fundador del Foro Medioambiental de Baterías de Arranque de Austria (UFS), que en los últimos 25 años ha recogido unos veinte millones de baterías usadas de vehículos y, por tanto, unas 210.000 toneladas de plomo para su reciclado.

Andreas Bawart cuantifica la medida en que Banner encarna activamente la sostenibilidad en su planta de producción. “En nuestro proceso de fabricación empleamos entre un 95% y un 98% de plomo reciclado. Nuestras cajas de baterías contienen un 80% de polipropileno reciclado y, además, el ácido sulfúrico recuperado de las baterías usadas se transforma en sulfato de sodio para poder ser reutilizado en detergentes y vidrio”.

Por sentido de responsabilidad social, Banner también está dispuesta a aceptar los costes adicionales derivados de la fabricación sostenible. De hecho, considera que una producción barata acaba siendo más cara a largo plazo. Según explica Andreas Bawart, “empleamos medidas de protección del medio ambiente no sólo porque seamos 'buena gente', sino porque la sostenibilidad inteligente también ofrece ventajas económicas. Además, al reducir nuestro consumo de materias primas, también contribuimos a la protección del clima”.

En concreto, desde el desarrollo de la tecnología start-stop, con sus baterías tipo AGM y EFB, la empresa está contribuyendo a ahorrar unos 100 millones de litros de combustible al año y, por tanto, a evitar unas 250.000 toneladas de emisiones de CO2 .

Banner  AGM baterias

El calentamiento global y la creciente escasez de combustibles fósiles han provocado una nueva legislación medioambiental y otras consecuencias; por ejemplo, el volumen medio de CO2 emitido por los vehículos nuevos tiene que ser de 95 g de CO2/km, por lo que los fabricantes han recurrido a sistemas de propulsión microhíbridos (con sistema de arranque start-stop) en los que la batería convencional de plomo-ácido desempeña un papel decisivo. Además, con una cuota de alrededor del 90%, este tipo estándar de batería también constituye la mayor parte del mercado mundial de baterías y es poco probable que esta situación cambie rápidamente.

Las estimaciones del sector apuntan a una tasa de crecimiento anual de entre dos y tres puntos porcentuales, ya que los vehículos eléctricos seguirán necesitando una batería de plomo-ácido para el suministro de sus sistemas eléctricos. Toda la electrónica y componentes a 12 V de los coches continúan dependientes de este pack de energía, que es la batería de plomo y, por lo tanto, Banner es una empresa muy involucrada en la investigación e innovación de la próxima generación de baterías de arranque.

Según concluye Andreas Bawart, “con nuestros nuevos sistemas de baterías para coches y vehículos industriales, seguiremos con nuestros continuados y exitosos esfuerzos en relación con la movilidad del futuro, al tiempo que situamos la protección del medio ambiente, el ahorro de energía y el bienestar de la humanidad en lo más alto de nuestras prioridades”.