Ian Robertson, miembro del consejo de BMW, expuso en el marco del Salón de Detroit que diferentes empresas de Silicon Valley - holding en el que están incluidas Apple, Facebook y Google, entre otras - y grupos publicitarios están contactando con fabricantes de vehículos para explotar los datos vinculados a los coches conectados.

Sin duda, los fabricantes y en este caso en concreto BMW consideran de interés público la defensa de los datos que, legítimamente, pertenecen a los propietarios de los vehículos o a los conductores, pero nunca a las marcas. Les recomendamos nuevamente la lectura del reportaje del eCall, publicado en nuestra revista 'Talleres en Comunicación'.

Recordemos, asimismo, que dos terceras partes de los coches que actualmente se fabrican cuentan con sensores y sistemas de comunicación que mandan y reciben datos, proporcionando información respecto a los usos y costumbres de los conductores. Hablamos de datos como la localización, velocidad, aceleración e incluso cuantos ocupantes van en el coche.

El nivel de datos recogidos por los coches cada vez es mayor. BMW, en este sentido, pone como ejemplo que ellos pueden saber si un niño viaja o no en el coche basándose en los sensores de peso de los asientos vinculados al sistema del airbag.