Durante un comité de empresa extraordinario, Bridgestone ha anunciado su intención de detener toda actividad en la planta de Bethune, ya que “es el único camino viable para salvaguardar la competitividad de las operaciones de Bridgestone en Europa”. Esta propuesta, que podría afectar a 863 empleados, no se llevaría a cabo antes del segundo trimestre de 2021, según informa la compañía en un comunicado.

El fabricante afirma ser “plenamente consciente” de las consecuencias sociales de este proyecto y se compromete a “utilizar todos los medios a su alcance para definir planes de apoyo para cada empleado”. Esto se llevaría a cabo “en estrecha consulta y mediante un diálogo constante con los representantes de los trabajadores”. La compañía propondrá medidas de jubilación anticipada, facilitará la reasignación de empleados a otras actividades de Bridgestone en Francia y presentará iniciativas para facilitar la reubicación externa, propuestas que se tratarán en detalle junto con los representantes de los trabajadores durante los próximos meses.

Además, Bridgestone pretende minimizar el impacto sobre la región tanto como sea posible mediante la implementación de un plan de revitalización del empleo para el área. La compañía se ha comprometido a establecer un programa específico de reinserción y a buscar activamente un comprador para las instalaciones.

Bridgestone continuará manteniendo su presencia en Francia, especialmente a través de las operaciones de ventas y red minorista con cerca de 3.500 empleados.

La competitividad de Bridgestone en el mercado europeo se ve amenazada por el contexto actual de la industria de neumáticos de Turismo, mercado que ha sufrido en los últimos años fuertes turbulencias, incluso sin tener en cuenta el impacto de la pandemia de la Covid-19. “El mercado de neumáticos de Turismo ha visto estancarse sus volúmenes en los últimos años (crecimiento promedio anual menor al 1%), mientras que la competencia de las marcas asiáticas de bajo coste continúa creciendo (la cuota de mercado aumentó del 6% en 2000 al 25% en 2018), lo que conduce a un exceso de la capacidad de producción general”. Esto ha provocado, según la compañía, “la presión sobre los precios y los márgenes, así como un exceso de capacidad en el segmento de LRD (Low Rim Diameter), dada la disminución de la demanda”. Considerando la presencia de Bridgestone en toda Europa, la planta de Bethune es la peor posicionada y menos competitiva.

Durante los últimos años, el fabricante ha adoptado diversas medidas, incluyendo intentos por aumentar la competitividad de la planta de Bethune. “Estas han demostrado ser insuficientes, por lo que Bridgestone ha perdido dinero con los neumáticos producidos en Bethune durante varios años”. Considerando la dinámica actual del mercado, la compañía no prevé que la situación mejore.

“El cierre de la planta de Bethune no es un proyecto que nos estemos tomando a la ligera. Sin embargo, no hay otra solución que nos permita superar los desafíos a los que nos enfrentamos en Europa. Se trata de un paso necesario para garantizar que preservamos la sostenibilidad del negocio de Bridgestone en Europa”, comenta Laurent Dartoux, CEO de Bridgestone EMIA.

“Somos plenamente conscientes de las implicaciones del anuncio y de las consecuencias que podría tener para los empleados y sus familias”, añade el responsable, para concluir que “este proyecto no pone en duda el buen hacer de los empleados ni sus muchos años de compromiso para ofrecer a nuestros clientes productos de alta calidad, sino que es el resultado directo de una situación de mercado a la que Bridgestone debe hacer frente. La prioridad es encontrar una solución justa y adaptada para todos los empleados, ofreciendo apoyo individual a cada uno de ellos, así como soluciones acordes con sus proyectos personales y profesionales”.