Desde el comienzo de la crisis sanitaria Covid-19, la prioridad de Groupe PSA está siendo proteger la salud de sus empleados, proveedores, concesionarios, talleres y clientes. Durante el cese de la actividad en estas últimas semanas, las fábricas e instalaciones terciarias han implantado un protocolo de medidas sanitarias reforzadas para asegurar un nivel de protección elevado que permita una reanudación de la actividad.

“Nuestros puntos de venta, reparación y mantenimiento de vehículos se están preparando con ilusión al nuevo contexto”, indica Christophe Prévost, director general Comercio Iberia Groupe PSA. “Implantando los nuevos protocolos, modificando los procesos, planificando y acelerando la cita y venta online, y adaptando los entornos de trabajo, para continuar ofreciendo el mejor servicio a nuestros clientes de forma segura”.

Los clientes de Peugeot, Citroën, DS Automobiles y Opel ya pueden acudir a exposiciones y clientes con todas las garantías, siempre con cita previa. Para ello, los concesionarios y servicios oficiales han implantado un estricto protocolo de medidas sanitarias reforzadas para asegurar un nivel de protección elevado y seguir ofreciendo servicio en las instalaciones de venta y posventa de las marcas de Groupe PSA.

Se ha creado el 'Label Brand', que certifica que las instalaciones son seguras. Todos los aspectos de la actividad de venta y posventa han sido revisados para asegurar la protección de la salud de clientes y empleados. Cada instalación posee un sistema de señalización de accesos, distancias de seguridad y dirección en la que se tienen que hacer los distintos desplazamientos. Además, dispone de elementos de protección individual tanto para empleados como para clientes: mascarillas, guantes o líquidos hidroalcohólicos, así como un protocolo de limpieza e higiene. Los vehículos, tanto en las instalaciones como a domicilio, se entregan bajo estrictos estándares de limpieza y desinfección.