Los 53,8 millones de euros hacen de octubre el mes más fuerte en toda la historia de la empresa y, además, suponen un aumento del 34% respecto a octubre de 2017. “Somos polivalentes en muchos aspectos y eso tiene recompensa”, subraya Ernst Prost. Parte fundamental es la venta multicanal, sin olvidar la amplia gama de productos de Liqui Moly. “El posicionamiento no debe ser unidireccional, ya que la demanda de determinados productos puede cambiar de la noche a la mañana”, añade el director gerente.

Por ello, Liqui Moly tomó medidas hace tiempo, entre ellas, el refuerzo de los negocios de exportación, donde el crecimiento está supeditado a frenar la competencia. Otras regiones y países del mundo albergan un potencial mucho mayor. Los productos de Liqui Moly se venden hasta en Mali, incluso en Yemen. "Más allá de la guerra hay algo parecido a la vida normal", añadió Ernst Prost.

“Si hubiese nuevos récords de ventas en este año serían bienvenidos, pero no los esperamos”, concluye el responsable. "Nuestra experiencia nos dice que en noviembre y diciembre alcanzamos unos resultados más bien moderados”. Sin embargo, Prost se muestra convencido de que al final de este año, como en el anterior, en los libros de contabilidad se apuntarán los 500 millones de euros en ventas.