Un taller mecánico, apunta Loctite en un artículo que les adjuntamos íntegro, es un espacio de trabajo en el que se está expuesto a ciertos riesgos. No en vano se manejan herramientas cortantes, piezas pesadas y productos abrasivos y/o tóxicos.

 

Por ello, seguir buenas prácticas de seguridad en el taller es básico, no solo para minimizar los riesgos, sino también para mejorar la respuesta en caso de ocurrir cualquier percance.

Es necesario que el taller esté al día respecto a la normativa sobre prevención de riesgos laborales y que integre esta actividad dentro de la empresa, es decir, que todos los trabajadores conozcan y apliquen de forma natural las normas de seguridad.

En este sentido, el responsable del taller debe evaluar periódicamente el cumplimiento de todos los requisitos y la existencia o no de riesgos para los trabajadores, y en caso necesario, poner en marcha los mecanismos para minimizarlos.