Los ingresos de Brembo alcanzaron los 2.463,6 millones de euros en 2017, un 8,1% más en comparación con el año anterior ( 9% basado en un tipo de cambio semejante). La compañía también destaca el buen crecimiento de los márgenes, con un crecimiento del EBITDA del 8,2% (hasta los 480 millones euros) y del EBIT, del 5,7% (hasta los 346,3 millones de euros).

Por su parte, el beneficio neto creció un 9,5% hasta los 263,4 millones de euros, mientras que las inversiones netas ascendieron a 356,2 millones. La deuda financiera neta se queda en 218,6 millones de euros. Igualmente, Brembo propone distribuir un dividendo ordinario de 0,22 euros por acción

En palabras del presidente de la compañía, Alberto Bombassei, “en 2017, Brembo claramente demostró su capacidad de explotar rápidamente las nuevas inversiones estratégicas en los países identificados como prioritarios en la búsqueda del crecimiento continuo y en el desarrollo de productos, en colaboración con nuestros clientes”.

Al mismo tiempo, indica Bombassei, “se ha mantenido la constante innovación de las fábricas y procesos existentes y nuestro portfolio de productos se ha ampliado aún más, impulsado por nuestro enfoque constante en la investigación de vanguardia y su aplicación actual en materiales y sistemas de freno capaces de satisfacer -y a veces hasta de anticiparse - a las necesidades de un mercado de la automoción en medio de una rápida transformación. También creo que, en base a la fuerza de la larga serie de signos positivos que han continuado durante el año reportado, finalmente ahora ya es posible considerar la reanudación del crecimiento en los mercados sudamericanos donde Brembo opera, al haber ganado mayor estabilidad”.

Por su parte, el Executive Deputy Chairman, Matteo Tiraboschi, cree que “es especialmente importante destacar los resultados tan positivos de Brembo, también teniendo en cuenta las importantes inversiones realizadas y que en 2017 alcanzaron un nivel récord absoluto. El Grupo verá un nuevo ciclo de inversiones que concluirán en 2018, en concreto la anunciada finalización de las plantas de México, Polonia y China, que gradualmente comenzarán a estar operativas a lo largo del año. Esto es una prueba más de la solidez de nuestra actividad principal. También estamos satisfechos con la reducción de nuestra posición financiera neta, en comparación con las cifras a 30 de septiembre de 2017, a pesar de las importantes inversiones realizadas. Esto es una prueba de la capacidad del Grupo para autofinanciarse”.